jueves. 11.08.2022

Prácticamente cada semana, los usuarios de los trenes de Cercanías de Cantabria tienen que hacer frente a retrasos y problemas en el servicio. Pero las quejas de los vecinos que necesitan desplazarse cada día a diferentes puntos de la región por las vías del tren no se limitan únicamente a los horarios. Según han explicado a este medio, actualmente “la gran mayoría de los trenes” de este servicio en nuestra comunidad “circulan sin interventor”.

Los usuarios han criticado que “un porcentaje muy alto, altísimo diría, está optando por no pagar el billete”

“Hasta hace poco tiempo era habitual que casi todos los trenes circulasen con un interventor a bordo”, han lamentado estos usuarios, que recuerdan que esta figura era alguien “a quien recurrir” si había problemas o necesitaban informarse o ayuda con cualquier aspecto del trayecto. Ahora, sin embargo, denuncian una ausencia que se da “sobre todo en la línea C2”, que es la que conecta Santander y Cabezón de la Sal, y en la línea C3, entre Santander y Liérganes, “aunque tampoco se libra la línea C1” entre Santander y Reinosa, “sobre todo en el tramo Bárcena-Reinosa”.

La falta de interventores, según denuncian, “está ocasionando varios aspectos negativos”, el más notable de ellos “el fraude, que se está disparando cada día más”. Los usuarios han criticado que “un porcentaje muy alto, altísimo diría, está optando por no pagar el billete”, utilizando para ello diversos métodos, desde saltar los tornos a hacer “el ‘trenecito’ con más personas”, llegando incluso a entrar por las vías.

 

En este sentido, llegan a explicar una técnico si “hay vigilante de Seguridad” en la estación de destino. “En caso de tener que pagar algún billete a la hora de salir, lo hacen sacando desde la estación más cercana”, relatan estos vecinos, que ponen como ejemplo la estación de Santander, a la que llegan multitud de viajeros todos los días y para la que se “seleccionan en la máquina autoventa la procedencia desde Valdecilla, la estación más cercana, cuando estos viajeros vienen incluso desde Cabezón de la Sal o Liérganes”.

Otro de los aspectos negativos que apuntan es, evidentemente, la falta de atención al cliente, pues los viajeros “están sin atender ante cualquier duda o problema”. Además, desde que los interventores ya no viajan en los Cercanías “ha crecido de manera alarmante el número de actos incívicos dentro de los trenes”, denuncian, destacando que se produce “sobre todo los fines de semana”. Todos estos problemas, a su juicio, “cada día van a peor y son más frecuentes”, lo que genera situaciones “muy injustas para los viajeros que siempre pagan su billete”.

Lo ocurrido, según explican, no se limita solo a Cercanías. “En los trenes de Media Distancia de las líneas Santander-Valladolid, Santander-Bilbao y Santander-Oviedo hay veces que estos recorridos van también en todo su trayecto sin interventor”, critican.

Por ello, reclaman a Renfe que cubra estas plazas de intervención “para que nos sintamos seguros en los trenes”, además de “reducir en un buen porcentaje el fraude tan perjudicial para todos” y tener un canal para “poder solicitar ayuda o información en caso de que la necesitamos”.

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