miércoles 18/5/22
SUCESOS

Detenidos en Cantabria y País Vasco por venta ilegal de marfil y pieles de serpiente

Recuperan 100 piezas de marfil, pieles de serpientes y lagartos dispuestos para su venta ilegal

Guardia Civil recupera 100 piezas de marfil, pieles de serpientes y lagartos dispuestos para su venta ilegal en el País Vasco
Guardia Civil recupera 100 piezas de marfil, pieles de serpientes y lagartos dispuestos para su venta ilegal en el País Vasco

Nueve personas han sido detenidas en Euskadi y Cantabria en una operación de la Guardia Civil en la que se han recuperado 100 piezas de marfil, pieles de serpientes y lagartos dispuestos para su venta ilegal en el País Vasco.

Según ha informado la Dirección General de la Guardia Civil, los investigados vendían a través de internet piezas de marfil elaboradas y pieles de serpiente pitón.

Agentes del Seprona, en colaboración con la Sección de Fiscal y el servicio de paquetería DHL, interceptaron en el aeropuerto alavés de Foronda paquetería que contenía lagartos y una pitón. "Los animales iban en cajas de zapatos, se encontraban deshidratados e incluso presentaban lesiones, no cumplían las especificaciones requeridas para su traslado, comprometiendo la vida de los mismos", ha explicado. Una vez descubiertos los animales, los agentes los trasladaron al Centro de Recuperación Karpin Abentura.

La venta online de marfil y de las pieles de serpientes protegidas se realizaba "sin cumplir con la normativa reguladora de la materia". En concreto, se detectaron transacciones comerciales desde el País Vasco hacia múltiples provincias del Estado y se identificó a los anunciantes con la colaboración de las plataformas de venta. La valoración del marfil intervenido se ha estimado en aproximadamente a 17.000 euros.

La investigación de esta operación, denominada Rib Tool, se ha coordinado con las distintas Secciones Delegadas de la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo de los tres territorios vascos.

ESPECIES PROTEGIDAS

Desde la Guardia Civil han explicado que los especímenes de elefante africano (Loxodonta africana) y sus partes, así como los productos de esta especie y los que tengan origen en serpientes como las halladas (Phitonidae) se encuentran incluidos en el Anexo I y II de la Convención sobre el comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres CITES (Washington 3 de marzo de 1973) y en el Anexo A del Reglamento (CE) nº 338/97, del Consejo, de 09 de diciembre de 1996, relativo a la protección de especies de fauna y flora silvestres mediante su comercio, por lo está prohibida su comercialización.

Según han alertado, el tráfico ilegal y furtivismo de especies silvestres constituye una de las mayores amenazas para la biodiversidad a nivel mundial. La Unión Europea, han recordado, aprobó el Plan de Acción europeo para combatir el tráfico ilegal y el furtivismo internacional de estas especies silvestres, adaptado en España para aplicar las medidas oportunas (Plan Tifies), en respuesta al llamamiento realizado por la ONU para combatir esta problemática. "Esto -han añadido- ha supuesto un importante reto en el ámbito de la conservación de la naturaleza a nivel mundial, que pretende contribuir a acabar con este tipo de actividades ilegales".

Asimismo, la Guardia Civil ha advertido de que la protección de las especies de fauna incluidas en los apéndices del Convenio Internacional de Tráfico de Especies Silvestres afecta a cualquier espécimen vivo o muerto, así como a sus partes o derivados. Por ello, de no conocerse el origen de los especímenes a la hora de adquirirlos, o de las partes que puedan haber sufrido cualquier tipo de transformación, se debe tener en cuenta que pudieran contar con el mayor grado de protección posible.

Según ha apuntado, las acciones de posesión, anuncio, comercio o destrucción de especies de fauna silvestre protegidas han de estar documentalmente regularizadas. Asimismo, ha recordado que el envío de animales vivos debe realizarse por empresas certificadas aportando la documentación preceptiva que debe acompañar al animal (cartilla sanitaria, certificado CITES, guía sanitaria o cualquier otro documento que acredite su legal procedencia).

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