jueves 28/10/21
tribunales

Condenan a dos años y cuatro meses de cárcel a un teniente que obligó a masturbarse a un subordinado

Cuerpo de Infantería de Marina
Cuerpo de Infantería de Marina

La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo ha elevado a dos años y cuatro meses de prisión la pena impuesta a un teniente de Infantería de Marina que obligó a un subordinado a masturbarse en su presencia a cambio del pago de 120 euros.

El fallo se realiza como respuesta a un recurso de casación del acusado que la sala desestima, confirmando la condena por abuso de autoridad con trato degradante a un inferior y aumentando en cuatro meses de cárcel la condena inicial.

La sentencia dictamina que el teniente tenía una imagen impecable ante sus superiores pero ofrecía una doble cara ante sus subordinados: frío, distante y exigente en ocasiones y con "gran familiaridad, muestras de confianza y afecto" en otras situaciones.

El suceso denunciado tuvo lugar durante un viaje a Ferrol (Galicia). Según el relato, la secuencia comenzó con un mensaje de móvil del teniente pidiendo a su subordinado una foto de su pene, a lo que el soldado accedió debido a las amenazas recibidas.

Meses más tarde, el soldado tuvo que acudir a urgencias afectado por un ataque de ansiedad

Este tipo de peticiones se sucedieron durante los siguientes días con el pretexto de que quería "pruebas de lealtad" y fueron elevando el tono hasta que el teniente reclamó al soldado que se masturbase con él en su habitación del hotel, llegando a ofrecerle el pago de 120 euros, aunque la sentencia dice que no está acreditado que finalmente realizase el pago.

PRESIÓN Y MIEDO

Según la condena, el soldado accedió finalmente a esta petición "abrumado por la presión que estaba sufriendo" y "turbado por el miedo que sentía", aunque poniendo las condiciones de que la habitación estuviese lo más oscura posible, que no le tocase y que no hablasen.

"La vivencia experimentada (por el soldado) le produjo una sensación de humillación, vergüenza y ansiedad", asegura la sentencia, que constata que compartió el suceso con varios compañeros e incluso con un superior del teniente. Meses más tarde, el soldado tuvo que acudir a urgencias afectado por un ataque de ansiedad por el que estuvo de baja médica más de dos meses.

La misma sentencia relata otro suceso por el que el mismo teniente cesó en su cargo a otro subordinado tras una llamada telefónica en la que oyó de fondo un comentario negativo que hizo su novia por el trato que le daba.