sábado 27/11/21

Un equipo científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) ha iniciado este jueves una nueva campaña, a bordo del buque 'Ramón Margalef', para el estudio de las características físico-químicas y biológicas de las aguas de Cantabria y Asturias.

Este trabajo se repite mensualmente con el objetivo analizar, evaluar y predecir los cambios en el océano en relación al clima y a los impactos humanos y, en el caso de Santander, cumple 30 años. Para ello, un equipo de los centros oceanográficos de Santander, Gijón y Vigo recorrerá durante cuatro días una serie de estaciones donde medirán variables como la temperatura, salinidad, velocidad y dirección de las corrientes o el oxígeno disuelto, entre otras, y tomarán muestras de agua para conocer la ecología del plancton.

En estos días, los científicos recorrerán tres transectos perpendiculares a la costa frente a las localidades de Santander, Gijón y Cudillero y muestrearán sus aguas desde la superficie hasta unos 2.000 metros de profundidad utilizando una roseta oceanográfica y diferentes redes de plancton.

Además, en esta primera jornada el consejero de Medio Ambiente, Guillermo Blanco, junto con la investigadora científica del IEO, Raquel Somavilla, entre otros, ha visitado la boya oceanográfica 'Augusto González de Linares', situada a 22 millas al norte de Santander y a 2.850 metros de profundidad, a bordo del buque 'Ramón Margalef'.

LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Antes de subirse a la embarcación, Blanco ha anunciado, en declaraciones a la prensa, que su Consejería y el IEO en Cantabria reforzarán su colaboración con el fin de aunar esfuerzos para fortalecer la lucha contra el cambio climático a través de diferentes estudios dedicados a las ciencias del mar y, más en concreto, al conocimiento científico de los océanos, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y el medio ambiente marino.

Acompañado por Somavilla; la directora general de Pesca y Alimentación, Marta López, y el director del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA), Agustín Ibáñez, el consejero ha podido conocer de primera mano algunas de las líneas de investigación que el organismo estatal lleva a cabo en Cantabria y comprobado el trabajo que habitualmente realizan sus investigadores.

También ha comprobado el funcionamiento de la boya oceanográfica y ha puesto en valor su importante labor a la hora de transmitir datos cada hora al centro oceanográfico y aportar información de gran importancia para la comunidad científica, meteorológica, medioambiental, pesquera, náutica, marítima y turística de Cantabria.

En concreto, registra datos sobre la temperatura del agua y del aire, humedad relativa, presión atmosférica, velocidad y dirección del viento, altura máxima y dirección del oleaje, periodo de oleaje, velocidad y dirección de la corriente, salinidad, clorofila, y oxígeno. Una serie de datos que están disponibles para la sociedad en la página web http://www.boya-agl.st.ieo.es.

El titular de Medio Ambiente ha destacado la importante labor investigadora que realiza el IEO y ha reafirmado el compromiso de su departamento de fortalecer "la alianza" con el Instituto, "un organismo fundamental para ayudarnos a combatir los efectos del cambio climático en Cantabria", ha dicho.
Una lucha que, según Blanco, "es crucial y por eso en 2019 realizamos la Declaración de Emergencia Climática en Cantabria y empezamos a impulsar diversas medidas para mitigar sus efectos más nocivos".

En este sentido, ha recordado diferentes actuaciones que ambas instituciones desarrollan de manera conjunta, entre las que ha destacado la subvención de 45.000 euros que la Consejería, a través del CIMA, destina en 2021 al IEO para garantizar el mantenimiento de sus instrumentos de actuación y la contratación de personal investigador especializado.

Un apoyo que el Gobierno de Cantabria seguirá manteniendo en los años sucesivos, al igual que en otras líneas de trabajo, tales como el estudio de las aguas litorales, el seguimiento de las características oceanográficas de las aguas costeras de la costa de Cantabria, la estación receptora de imágenes de satélite de la temperatura superficial del mar, y la propia boya oceanográfica, ha señalado. "Se trata de un centro con un gran potencial investigador y Cantabria debe aprovechar los importantes estudios que realizan sus investigadores sobre los procesos que tienen lugar en el mar, las afecciones al ecosistema y el impacto de las actuaciones humanas", ha subrayado Blanco, quien ha recordado que el IEO será un de las entidades que formará parte del futuro Consejo Asesor de Cambio Climático y Medio Ambiente, órgano consultivo de próxima constitución que sustituirá al actual Consejo Asesor de Medio Ambiente.

Por su parte, la investigadora Raquel Somavilla ha puesto en valor los trabajos de muestreo mensuales realizados en las radiales del Cantábrico, que tienen trascendencia a nivel nacional e internacional dentro del ámbito científico. Ha señalado que una de las conclusiones más importantes de estos estudios ha sido la modificación que están experimentando los ciclos estacionales, con temperaturas del agua y el aire más cálidas, especialmente en verano. En este sentido, ha asegurado que esta relación entre la actividad del océano y la atmosfera es un pilar fundamental para determinar la evolución de nuestro clima y los fenómenos atmosféricos.

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