miércoles 1/12/21

El Ayuntamiento de Noja iniciará en los próximos días la instalación de trampas entomológicas con el fin de conocer la distribución y expansión de la Vespa velutina, conocida popularmente como avispa asiática, y frenar su expansión.

De este modo, el Consistorio nojeño se suma al programa de vigilancia activa puesto en marcha por el Gobierno de Cantabria para detener el avance y desarrollo de esta especie invasora que constituye una grave amenaza para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas, la agronomía o para los recursos económicos asociados al uso del patrimonio natural.

Así lo ha adelantado el concejal de Medio Ambiente, Javier Martín, quien ha explicado que la actuación municipal se centrará “en la colocación de trampas, a través del sistema de trampeo de la reina, para atraer a las avispas reinas y evitar así la propagación de esta especie invasora, ya que las reinas son las que cada primavera comienzan a formar los nidos”.

Martín ha detallado que que la instalación de las trampas se llevará a cabo a lo largo de las próximas semanas “en las proximidades de frutales y cauces fluviales”, los lugares más comunes donde esta especie suele anidar, y “respetando en todo momento la seguridad y conservación del resto de especies existentes en la zona”.

Una vez que las trampas estén instaladas, el concejal de Medio Ambiente ha destacado que el Ayuntamiento realizará un seguimiento con el objetivo de minimizar los posibles daños a personas y reducir en lo posible el impacto de la Vespa velutina en el medio natural y en el rendimiento de las explotaciones apícolas.

AMENAZAS

Esta especie invasora supone un grave peligro para las poblaciones autóctonas de abejas, a las que ataca y extermina, poniendo en riesgo la continuidad de la especie y su ecosistema, pero también son una amenaza para el ser humano, ya que pueden llegar a ser muy agresivas cuando se sienten amenazadas.

Procedente de Asia, esta especie invasora fue detectada por primera vez en Europa en Francia, país del que llegó a España en 2010. Con una velocidad de expansión estimada en unos 80 kilómetros al año, la avispa asiática busca sobre todo las zonas húmedas y con temperaturas suaves, por lo que el litoral cántabro es una ubicación ideal para ellas.