sábado 23/10/21
NOJA

El Ayuntamiento adjudica a Dornier la ORA y el servicio de grúa

Plaza de la Villa de Noja. Foto: Google Maps
Plaza de la Villa de Noja. Foto: Google Maps

El pleno del Ayuntamiento de Noja ha aprobado este jueves por unanimidad adjudicar definitivamente a la empresa Dornier el contrato de gestión del servicio de ordenación y regulación del estacionamiento de vehículos bajo el control horario (ORA), así como el de inmovilización, retirada y traslado de vehículos de las vías públicas de la Villa.

Según ha detallado el alcalde, Miguel Ángel Ruiz Lavín, esta empresa, que ha presentado “la más ventajosa” de las tres ofertas recibidas, deberá abonar al Ayuntamiento un canon inicial de 90.000 euros y unas cantidades variables en función de los beneficios que obtenga durante los diez años de duración del contrato, tal y como se recoge en el pliego de condiciones.

Ruiz Lavín ha puntualizado que la adjudicación de ambos servicios, que estarán en funcionamiento del 15 de junio al 15 de septiembre, no modifica la actual ordenanza en vigor, que se mantiene en los mismos términos. “Lo único que cambia es el concesionario, que reportará unos importantes ingresos a las arcas municipales y regulará convenientemente las plazas de aparcamiento durante la época estival”, ha precisado.

Por otro lado, el Pleno también ha aprobado por unanimidad la prescripción de diferentes obligaciones pendientes de pago generadas durante el periodo comprendido entre 2008 y 2012, por un importe global de algo más de 14.600 euros.

En este punto, la concejal de Hacienda, Mónica Cagigas, ha mostrado su extrañeza por el hecho de que estas facturas, presentadas cuando el PP gobernaba el municipio, hayan prescrito sin que nadie reclamara su pago, más aún cuando, según ha explicado, “estaban conformadas para su abono pero el exalcalde, Jesús Díaz, las retiró en última instancia de la relación de pagos”.

“¿Cómo se entiende que alguien que presenta una factura no la quiera cobrar?”, se preguntó Cagigas, para quien la “única” respuesta plausible a esta situación es que los acreedores “se cansaron ya de reclamar y lo dejaron por aburrimiento”.