domingo. 19.05.2024

Los ataques del lobo al ganado en Cantabria han crecido más de un cien por cien tras la introducción de esta especie en el LESPRE, en 2021, y los animales muertos han aumentado desde entonces un 70%, hasta los 2.714 contabilizados al cierre de 2023. En la región hay una veintena de manadas del cánido, que hace dos años y medio fue incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) y dejó de ser cinegética. Antes, en 2020, se mantenían las 19 existentes, y en 2022 llegó a haber 22. Cada una está integrada por entre seis y nueve ejemplares.

En 2021 se registraron más de un millar de ataques a rebaños (1.041), que causaron la pérdida de 1.594 cabezas de ganado, entre ovejas, cabras, vacas y caballos, principalmente, según datos facilitados por la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno autonómico a Europa Press. Y el pasado ejercicio, el último del que hay cifras definitivas, se contabilizaron 2.224 ataques y 2.714 muertes, que son un 113 y un 70% más que dos años antes.

El Ejecutivo cántabro, el actual y el anterior también, es partidario de rebajar la protección del lobo por las pérdidas que ocasiona al ganadero. Por ello, ha solicitado en reiteradas ocasiones al Ministerio para la Transición Ecológica que esta especie salga del LESPRE, y lo va a pedir también en Europa con la intervención, esta próxima semana, de la presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, en el Comité de las Regiones, órgano consultivo del Parlamento europeo, junto a representantes de otras comunidades loberas del Norte de España.

El anterior bipartito, PRC-PSOE, autorizó en verano de 2022 (un año después de la protección de la especie) la extracción de ejemplares en varios municipios de la comunidad, orden que ha sido anulada por la Justicia y que el PP va a recurrir.

Los ataques de lobo crecen un 113% desde su inclusión en el LESPRE, y los animales...
Comentarios