sábado 21/5/22

La Asociación Cántabra Pro Salud Mental (ASCASAM) ha pedido que la nueva ley autonómica del juego no permita instalar salones de juego a menos de 500 metros de cualquier centro de rehabilitación, de día u ocupacional para personas con problemas de salud mental, independientemente de si son públicos, privados o subvencionados por la Administración.

Así lo ha demandado este martes el presidente de ASCASAM, Ignacio Fernández, durante su comparecencia en comisión parlamentaria para informar de la visión de la asociación que preside sobre la nueva ley del juego, que espera que esté aprobada en esta legislatura, como así le ha garantizado el presidente de la Comisión, el regionalista Pedro Hernando, que ha asegurado que la previsión es que esté aprobada antes de que concluya el actual periodo de sesiones, que concluye en junio.

Respecto a las distancias, Fernández ha llamado la atención que la nueva ley contempla que no podrá haber salones de juego a menos de 500 metros de una unidad de salud mental dependiente de la Consejería de Sanidad o un centro privado subvencionado por ésta para tratamiento de ludopatías, sin que se diga nada de otro tipo de centros de atención a la salud mental, como son, por ejemplo, los que tiene ASCASAM. Por ello, ha pedido que esta limitación se extienda a otros centros privados aunque no sean públicos ni subvencionados por la Administración.

En el caso de Ascasam, esta asociación sin ánimo de lucro nacida en 1990 y declarada desde 2004 entidad de utilidad pública tiene centros en Santander, Reinosa y Colindres de diverso carácter: residencial, ocupacional o de rehabilitación. Actualmente, atiende a más de 900 personas usuarias con problemas de salud mental y a un millar de familiares.

La ludopatía está reconocida desde 1992 por la Organización Mundial de la Salud como un trastorno mental

El presidente de ASCASAM ha señalado que la ludopatía está reconocida desde 1992 por la Organización Mundial de la Salud como un trastorno mental y ha explicado que, de todas las adicciones comportamentales, la del juego es la que está asociada con mayor frecuencia -un 96% de los casos- a otros trastornos mentales, sobre todo con aquellos que hacen que el paciente se mueva "por impulsos".

Por ello, considera que "todo lo que sea dificultar y poner barreras a esos impulsos momentáneos es bienvenido" y, a su juicio, esta distancia de 500 metros -la misma que se establece entre los salones de juego y las escuelas- puede contribuir a ello.

Desde ASCASAM se ha valorado de forma muy positiva la tramitación de esta nueva ley del juego en Cantabria, aunque cree que hay algunos aspectos, como el que ha citado, que deben de "mejorarse".

A su juicio, se debe ir hacia una ley "restrictiva" y dirigida, principalmente, a evitar que caigan en la ludopatía población vulnerable, como son los jóvenes, las personas que ya padecen adicción al juego o aquellas que tienen algún tipo de enfermedad mental.

Aunque ha reconocido que la mayoría de locales de juego cuentan con sistemas de acceso que no permiten el acceso a esta población, ha advertido que en algunos, aunque sea una "minoría", hay menores de edad que se 'cuelan' usando el documento de identidad de personas mayores de edad porque no se comprueban los datos. En cuanto a las sanciones, cree que la ley debe ser "tremendamente severa" con aquellos locales que permitan el acceso a menores o población vulnerable.

Además del presidente de Ascasam hoy han comparecido junto a él el director general del Consejo Empresarial del sector del juego privado en España, Alejandro Landaluce; Juan Lacarra, representante de la Asociación Nacional de Empresarios de salones de juego y recreativos; el director general de Juego de la ONCE, Patricio Cárceles; Marc Torrano, especialista en adicciones online; y el presidente del Consejo de la Juventud de Cantabria, Ismael Chávez.

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