lunes 29/11/21
SUCESOS

Dos años de cárcel para un entrenador de fútbol que agredió sexualmente a una de sus jugadoras

 

La joven, menor de edad, consiguió escapar del hombre metiéndole un dedo en el ojo y dándole un puñetazo.

Fútbol femenino
Los hechos sucedieron tras la disputa de un partido de fútbol

El titular del Juzgado de lo Penal número 4 de Pamplona ha condenado a dos años de cárcel a un entrenador de fútbol, vecino de la Cuenca de Pamplona, por un delito de agresión sexual a una de sus jugadoras, según ha publicado Navarra.com.

Además, el hombre no podrá acercarse ni comunicarse con la joven en tres años y deberá indemnizarla con 4.630 euros.

La sentencia, que puede ser recurrida y que absuelve al acusado de un delito leve de lesiones, relata que los hechos tuvieron lugar en julio de 2016, cuando el acusado se ofreció a acompañar andando a casa a la chica, de 17 años, tras un partido, aunque primero aparcó el coche dentro del garaje de su casa, cercana a la vivienda de ella.

Como consecuencia de estos hechos la chica sufrió varias heridas

Cuando ambos se encontraban aún en el interior del vehículo, el acusado, "con ánimo lascivo", se abalanzó sobre la menor y la besó, para después intentar ponerse encima. Al no conseguirlo, "le tocó los pechos y genitales por encima de la ropa".

La joven consiguió zafarse del entrenador metiéndole un dedo en el ojo, prosigue el relato del juez, quien señala que la chica salió del vehículo pero el acusado la volvió a agarrar del brazo, la puso contra la pared, y volvió a hacerle tocamientos, pero ella se defendió con un puñetazo con el que consiguió volver a huir.

La sentencia relata que como consecuencia de estos hechos la chica sufrió varias heridas, como hematomas en ambos antebrazos, una herida superficial en la muñeca y otras erosiones superficiales.

Pese a que la defensa del acusado alegaba que estas lesiones podían haberse producido durante la disputa del partido de fútbol que previamente había disputado la menor, la forense aseguró que eran propias de un forcejeo con el denunciado, y el juez las utiliza como base para configurar el delito de agresión sexual y distinguirlo del de abuso sexual.

El magistrado considera la declaración de la denunciante "absolutamente coherente", mientras que aprecia en el acusado un cambio de versión en las dos ocasiones que declaró, ante la policía y en el juicio.