jueves. 18.04.2024

El acusado de intentar matar a otro hombre al que agredió con una navaja en las inmediaciones de un pub de Liérganes ha reconocido los hechos y ha aceptado una pena de dos años de cárcel, frente a los ocho que solicitaba inicialmente la Fiscalía de Cantabria.

El juicio por esta tentativa de homicidio se ha celebrado este martes en la Audiencia Provincial con conformidad de las partes y se ha acordado además la suspensión de la pena privativa de libertad durante tres años, siempre que el procesado no cometa ningún delito.

En la vista, el enjuiciado ha reconocido lo ocurrido según el nuevo relato de hechos pactado entre el fiscal, el abogado de la acusación particular y la letrada defensora, que recoge las atenuantes de embriaguez y de reparación del daño.

Y es que el día de la agresión, el 22 de febrero de 2020, había consumido "gran cantidad" de alcohol que afectaba a sus capacidades volitiva y afectiva y antes del juicio ha consignado más de 16.400 euros para reparar el daño causado a la víctima y abonar los gastos al Servicio Cántabro de Salud (SCS).

El hombre, que estuvo en prisión provisional tras los hechos y durante casi un año, ha aprovechado el derecho a la última palabra para reconocer que, "obviamente", todo esto ha sido "muy difícil", tanto para él como para el agredido y su familia. Y además, ha agradecido el "trato" recibido por "todos", desde los propios perjudicados hasta la Guardia Civil y aquellas personas que han intervenido en este procedimiento, dentro y fuera de la cárcel. "Me ha sorprendido de forma positiva", ha valorado.

En la sentencia se recogerán como hechos probados los acordados de cara al juicio, según los cuales el encausado estaba sobre las 20:15 horas del día en cuestión en un pub de Liérganes y comenzó una discusión con la víctima. Durante la misma, y con intención de acabar con su vida, sacó una navaja -de diez centímetros de hoja- y la esgrimió contra el otro hombre, propinándole un golpe y una herida en el pecho, e intentó asestarle un segundo navajazo, que el herido esquivó.

Tras la agresión, precisó intervención quirúrgica y 97 días para su curación -tres de hospitalización y doce impeditivos-. Como secuela le quedó una cicatriz y un perjuicio estético.

Según la Fiscalía, la víctima no falleció por la rápida intervención de los servicios sanitarios, cifrándose este gasto en 1.405 euros, que debe abonar el condenado, además de 15.000 euros al perjudicado (pedía 14.000 euros y nueve años de cárcel).

SUSPENSIÓN DE LA PENA

Sobre la suspensión de la condena y la pena privativa de libertad interesada por la defensa, el fiscal no se ha opuesto al entender que es una medida "adecuada", más si se tiene en cuenta el tiempo que el procesado estuvo en prisión provisional (casi un año).

Eso sí, el magistrado presidente de la Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria que ha visto este caso ha recordado al condenado que tiene que "respetar religiosamente" la condición de no delinquir durante el tiempo de tres años marcado. Y también, las medidas accesorias acordadas: prohibición de acercarse a menos de cien metros al agredido, a su domicilio o lugar de trabajo, y de comunicarse con él por cualquier medio durante cuatro años.

La sentencia que dicte será firme, toda vez que las partes han mostrado su conformidad con la misma y se han comprometido a no apelar, además.

Acepta dos años de cárcel por intentar matar a otro hombre con una navaja en Liérganes
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