jueves 2/12/21

El que fuera guardameta del Racing entre 1963 y 1967, Ignacio Aracama Oyarbide, ha fallecido este sábado, horas después de cumplir 72 años, a consecuencia de una enfermedad.

En un comunicado, el club destaca su "simpatía" y "amabilidad", así como el hecho de que fuera "un guardameta de gran altura, poderío físico y que destacaba en las salidas".

Tras pasar los primeros cinco años de vida en el barrio Elitxu, Arcama, hijo de un alavés de Aspuru y una guipuzcoana de Cegama, se mudó con su familia al centro de Irún, su ciudad natal.

Mientras cursaba sus estudios, jugaba con sus amigos de Elitxu ante otros barrios iruneses. Desde los doce años jugó con diversos equipos el campeonato playero de Fuenterrabía, pasando tres después al fútbol de campo como juvenil en el C. D. La Roca.

Solía ir a ver jugar al histórico Real Unión, equipo donde nunca jugó. Después de terminar su etapa de juvenil en el C. D. Touring de Rentería, jugó en categoría regional con el C. D. Pasajes. Apenas llevaba unos meses en este club cuando en el tramo final de la temporada 1961-62, fue reclamado por su equipo de origen, donde destacó sobremanera en el grupo IV de Tercera División.

Con 20 años fue probado por el Real Madrid C. F., donde optaron por no ficharlo como portero debido a la presencia de Araquistáin y Vicente en el primer equipo. Pero el Racing sí lo fichó en la segunda quincena de junio de 1963.

Se estrenó con el club santanderino el 15 de marzo de 1964 en los Campos de Sport, donde se perdió uno a cero ante el Burgos C. F. Los locales jugaron con Aracama; Navarro, Gómez, Goñi; Jiménez, Mas; Gento II, Gento III, Abel, Trigo y Yosu. En Santander coincidió con buenos guardametas como Solana o el joven Corral, hasta que una lesión le obligó a dejar el fútbol cuando no había cumplido aún los 24 años y había completado 27 partidos oficiales como racinguista.

En la capital cántabra compartió vestuario con jugadores y amigos como Abel, Chapela, Villaverde, Juan Carlos, Navarro, Isidro y los hermanos, Julio y Antonio Gento.

No tuvo más vinculación con el fútbol salvo en la década de los setenta, en la que fue durante un tiempo delegado del Real Unión Club de Irún. Siempre fue aficionado e incluso practicante de otros deportes como tenis, pelota y senderismo. En el aspecto laboral, se jubilaría en una cooperativa de Crédito de Irún.

El racinguismo manda a través de un comunicado sus condolencias a su mujer, hijos y al resto de su familia.

Comentarios