jueves. 07.07.2022

La Fiscalía pide seis años de prisión para un hombre acusado de abusar sexualmente de su hija en verano de 2020, cuando esta tenía 15 años, hecho por el que será juzgado este lunes 6 de junio en la Audiencia Provincial de Cantabria, a partir de las 9:30 horas.

Según el relato del ministerio fiscal, el acusado regresó a su vivienda a las cinco de la madrugada y se encontró a su hija dormida en el sofá, por lo que la despertó y le dijo que se fuera a la cama. Esta se dirigió a la cama de su padre, ya que en ese domicilio "no tiene habitación propia". A continuación, el acusado se metió en la cama con su hija y, "con ánimo de menoscabar su integridad moral e indemnidad sexual y satisfacer su ánimo libidinoso, comenzó a tocarle el pecho por debajo de la ropa".

"Aunque la menor le puso su mano sobre la de él, no solo no cejó en su empeño, sino que le metió la mano por dentro del pantalón y la ropa interior, consiguiendo la menor retorcerse y, colocándole el codo entre ella y su cuerpo, que la dejara al cabo de unos cinco minutos", explica la fiscalía.

La madre de la menor interpuso denuncia por estos hechos en octubre de 2020. Como consecuencia de la misma, se le impuso una medida cautelar de alejamiento y prohibición de comunicar con la menor. El fiscal considera los hechos un delito de abuso sexual a menor de edad merecedor de seis años de prisión, alejamiento y prohibición de comunicar con su hija durante ocho años, libertad vigilada tras la salida de prisión de seis años, privación de la patria potestad durante otros seis, e inhabilitación para profesión u oficio con menores durante diez años. En concepto de responsabilidad civil, solicita una indemnización de 6.000 euros por los daños morales causados a su hija.

La acusación particular también pide seis años de prisión y, además, la prohibición de comunicar con su hija y alejamiento de ella durante nueve años, libertad vigilada de seis años, privación de la patria potestad durante tres e la inhabilitación para oficio con menores durante diez. Se suma también a la petición de indemnización solicitada por el ministerio fiscal, de 6.000 euros.

La defensa, por su parte, niega los hechos y añade en su escrito que la acusación es contradictoria con los mensajes cruzados entre padre e hija, y entre él y la madre de la menor, "en los que se aprecia total normalidad tras los supuestos hechos". "La conducta de la menor no es coherente con los hechos relatados", pues tras los supuestos abusos la hija "sigue queriéndose quedar a dormir en casa de su progenitor después de los hechos denunciados", señala el escrito, que propone como prueba mensajes de WhatsApp entre padre e hija.

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