domingo 17/10/21

Trabajar hasta palmar

Hay que mantener el sistema de seguridad social como sea y, de prejubilarse nada, porque le pegaran una sirla del 21% en cada mensualidad para toda la vida. La jubilación está ahora en 66 palos, en pocos años en 67.

La asamblea de majaras ha decidido: mañana sol y buen tiempo. Si la vida –o la muerte en vida– pudiera resumirse en una dicotomía, enfrentaría la visión miope de excelsos indocumentados de la política actual en esta España resquebrajada con el sufrimiento de las personas reales: sin salud, sin un euro, sin futuro. Contra ello, los filibusteros de cuello duro viven al día, cobran del erario y tienen en el armario un muestrario. Es fácil hablar de la casa del pobre desde el parqué bien abrillantado de los desahogados. Pero el dislate, el contrasentido, el tocomocho se hace carne cuando ironizan con la boca llena que nadie quedará atrás. Eso afirmaba Armstrong e iba dopado y dicen que con un motor en la bicicleta. Pues así quienes mandan, el resto es tropa y acabará teniendo la culpa de todo por situarse en la trayectoria de las balas.

Es fácil hablar de la casa del pobre desde el parqué bien abrillantado de los desahogados

Ahora, para colmo, le van a pedir a usted que no se jubile (está en proyecto), que trabaje hasta que el sudor descienda por su frente y se descuelgue por las pestañas como una catarata negra. Hay que mantener el sistema de seguridad social como sea y, de prejubilarse nada, porque le pegaran una sirla del 21% en cada mensualidad para toda la vida. La jubilación está ahora en 66 palos, en pocos años en 67. Por una bonificación –piensan, sueñan, ansían- a partir de ahí la gente debiera seguir perdiendo canas en su puesto. No se atreven a decir, de momento, que al día siguiente es recomendable la defunción. Lean la letra pequeña antes de firmar.

Morir de viejo como un conejo. Pero en tu puesto. No descarten el eslogan, porque osados y osunos son un rato y quien domina el lenguaje atrae hacia sí el bogavante. Aun así les daría el beneficio de la duda si no viera tantos jóvenes sin dar palo al agua (España es líder en paro juvenil en Europa), tantos licenciados sin futuro hacia la frontera que aprovechan británicos y alemanes sobre todo. Somos doctores en una sociedad huera: cada vez más vieja, pero currando hasta el final de sus días.

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