Denuncian la "inacción" del PP ante los "graves daños" causados en viviendas por el arbolado urbano
Izquierda Unida de Santander ha denunciado la "inacción" del equipo de Gobierno del Partido Popular, encabezado por la alcaldesa Gema Igual, ante las "reiteradas quejas" por los "graves daños ocasionados" en varias viviendas de la calle Francisco Rivero Gil, en Peñacastillo, por el crecimiento descontrolado de las raíces de los chopos plantados en la zona.
Según la información a la que ha tenido acceso IU, el Ayuntamiento es conocedor de esta situación desde hace, al menos, tres años, sin que, hasta la fecha, haya adoptado medidas efectivas para evitar que los problemas sigan agravándose. "Si no se actúa, el problema irá a más, y estamos hablando de que está afectando a las viviendas y los vecinos temen daños estructurales irreversibles", ha advertido su portavoz, Keruin Martínez.
Los informes municipales constatan que las raíces, descritas como "troncosas" y propias de chopos, se han extendido "sin control" en busca de humedad, invadiendo fincas privadas y afectando directamente a las estructuras de las viviendas colindantes.
Un informe policial fechado en febrero de 2025, tras una denuncia vecinal, detalla que en una sola vivienda se contabilizaron hasta nueve raíces activas procedentes de los chopos municipales plantados a varios metros de las casas. Los daños incluyen grietas en paredes, desplazamiento de fachadas, rotura de pavimentos y azulejos, y hundimientos parciales en suelos y terrazas.
Pese a las reiteradas denuncias vecinales y reclamaciones de indemnización patrimonial, el Ayuntamiento ha mantenido silencio administrativo durante más de seis meses, para finalmente cerrar el expediente y negar cualquier compensación.
En sus propios informes jurídicos, el Ayuntamiento reconoce que los vecinos tienen derecho a ser indemnizados por los daños derivados del funcionamiento de servicios públicos, en este caso el servicio de Parques y Jardines, pero alegan que la falta de respuesta conlleva a la denegación de facto de cualquier responsabilidad.
"Lo que ha hecho el Ayuntamiento es mirar hacia otro lado mientras las raíces avanzaban bajo las casas", ha denunciado Martínez, quien ha visitado la zona para escuchar las quejas de los vecinos.
TRES AÑOS RECLAMANDO SOLUCIONES
Los afectados llevan reclamando soluciones desde 2022, tanto en la calle Francisco Rivero Gil como en la urbanización Isla del Óleo, donde también se han detectado raíces que superan los muros de las comunidades y amenazan canalizaciones de luz, agua, alcantarillado y garajes subterráneos.
"No estamos hablando de un caso aislado, sino de un problema estructural de mala gestión del arbolado urbano", ha señalado Martínez, para quien "la culpa es de una nula planificación y revisión de las zonas verdes, y la falta de atención a los avisos de los propios servicios técnicos y a los vecinos".
Izquierda Unida llevará el caso al Pleno municipal y ha exigido que el Ayuntamiento asuma su responsabilidad y atienda las reclamaciones de los vecinos, abriendo un expediente de indemnización "justo y transparente". Además, el edil propone la elaboración de un plan integral de revisión del arbolado urbano, especialmente de especies inadecuadas para entornos residenciales, y su sustitución progresiva por variedades compatibles con las normas de zonas verdes y seguridad urbana.