TRIBUNALES

Trece años de cárcel para el acusado de agredir y dejar embarazada a su sobrina de 14 años

La menor también ha relatado cómo el procesado le decía que "no podía" decir lo que pasaba entre ambos
El culpable ha expresado que lo siente mucho y dice estar arrepentido, mientras que el audio de la menor explica que no le dejaba contar lo que hacía ya que de lo contrario "se metería en un lío"

El hombre acusado de agredir sexualmente y de manera continuada de su sobrina -de entonces 14 años- hasta dejarla embarazada, ha admitido lo sucedido y se ha declarado culpable en el juicio celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de Cantabria contra él, y en el que ha indicado estar de acuerdo con la pena de trece años y medio de cárcel solicitada por la fiscal y la acusación particular.

"Lo siento mucho. Estoy arrepentido" son las últimas palabras que ha expresado el hombre en la vista oral. Además, no ha sido interrogado por las partes al admitir lo ocurrido y al adherirse la defensa a los escritos y peticiones de las acusaciones.

Sin embargo, en el plenario sí que se ha reproducido la declaración en fase de instrucción de la víctima, que presenta una discapacidad del 76% e intelectual. En dicha declaración explica los tocamientos y abusos y asegura que ella no quería que se produjeran.

"Me ponía nerviosa. No entendía lo que estaba haciendo", manifiesta en la proyección de la prueba preconstituida, en la que afirma que ella "lloraba" porque quería marcharse del lugar de los hechos pero él "no me dejaba ir"

La menor también relata cómo el procesado le decía que "no podía" decir lo que pasaba entre ambos: "No me dejaba contarlo", asevera, para añadir que le advertía de que en caso contrario se "metía en un lío". Pero "yo lo conté" y "ahora estoy más tranquila", destaca.

"TOCAMIENTOS POR TODAS PARTES"

En la reproducción la víctima detalla los tocamientos, "por todas partes" -por encima y por debajo de la ropa-, así como las penetraciones e intentos de ella de apartarse, porque no le "gustaba" ni "quería" mantener esos encuentros, que ocurrieron en "varias" ocasiones y en diferentes horarios y estancias.

Además, según el escrito del ministerio público, los abusos se producían cuando la niña acudía a casa de sus tíos. Entonces, el acusado, "aprovechando los momentos en los que se encontraban a solas, la compelió a mantener relaciones sexuales con él".

"Aprovechando los momentos en los que se encontraban a solas, la compelió a mantener relaciones sexuales con él"

Añade la fiscal que el hombre le realizó tocamientos y penetraciones, mientras la menor "trataba de zafarse sin éxito" y que fueron "múltiples" los encuentros, sin poder precisar el número exacto. Como consecuencia de estos actos, ella se quedó embarazada y dio a luz una niña cuando contaba con 15 años.

DELITOS Y PENAS

La acusación pública, que ha elevado a definitivas sus conclusiones provisionales, califica los hechos como un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años, merecedor de trece años y medio de prisión, 15 de alejamiento y prohibición de comunicar con la chica, diez de privación de la patria potestad sobre la hija en común, 20 años de inhabilitación para desempeño con menores y diez más de libertad vigilada tras la salida de prisión.

En concepto de responsabilidad civil, solicita que el enjuiciado indemnice a la joven en 50.000 euros por los perjuicios causados. Además, pide que se acuerde el abono de una pensión en concepto de alimentos para la menor nacida entre ambos, así como el pago de las costas procesales.

Las peticiones de la fiscal han coincidido con las del abogado de la acusación particular y con las que se ha mostrado conforme la letrada de la defensa.

UNA MENOR MUY VULNERABLE

Tras la práctica de la prueba y las conclusiones definitivas, la representante del ministerio público ha solicitado al tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria que dicte sentencia condenatoria, ya que el acusado ha reconocido los hechos y se ha mostrado conforme con el escrito y la pena pedida para él.

Además, ha subrayado que ya en sede judicial admitió que sabía tanto la edad de la niña como que padecía una discapacidad, por lo que ella no era "consciente" de lo que ocurría ni podía tampoco "prestar consentimiento" a las relaciones sexuales, que se prolongaron hasta que ella quedó embarazada. En este punto, ha indicado que de la prueba de ADN se desprende que él es el padre del bebé "al 99,99 por ciento".

De su lado, el abogado de la acusación particular ha contrapuesto que las relaciones sexuales juzgadas fueron mantenidas entre un adulto con "plenas facultades" y una persona "muy vulnerable y características especiales", valiéndose el primero de la "vulnerabilidad" de la segunda.

Finalmente, la letrada defensora ha subrayado que su cliente ha reconocido los hechos y se ha mostrado conforme con la condena solicitada por las acusaciones. El juicio ha quedado visto para sentencia.