viernes 24/9/21

Días de silencio

Son momentos de acción, y no de tanta oración. Predicar con el ejemplo, y no guardar silencio. Luego, claro, nos hablarán de fe y de que hay que acercarse a la iglesia. Así me parece que no, señores.

No sé a vosotros, a mí estos días me sobrecoge el silencio. Tengo la suerte de vivir en una zona muy tranquila, pero ahora el silencio te deja un poco noqueado. Da igual la hora del día, es solo… silencio. Este silencio me deja mal cuerpo, sí, pero peor me deja el silencio, el paso atrás y la desaparición en toda esta crisis de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

Precisamente en estos días de Pasión, mi pregunta aquí es: ¿dónde está la Iglesia? Esa que predica que hay que ayudar a los desfavorecidos, los hambrientos y los enfermos. ¿Por qué están todas las ONG están ya con sus campañas en marcha, y aquí hemos visto solo al tocayo Francisco haciendo soluco, el pobre, una misa en el Vaticano? ¿Dónde está la rueda de prensa de la Conferencia Episcopal ofreciendo locales parroquiales, pisos, terrenos y casas a los enfermos?

La Iglesia tiene recursos, pero parece que haya dado un paso atrás

La Iglesia tiene recursos, pero parece que haya dado un paso atrás. O que se les olvida, a sus reverendísimos señores, que dos de los pecados capitales son la pereza y la avaricia. Claro que rápidamente nos dirán que pongamos la ‘X’ en la casilla de la Iglesia, y nos dicen que estos días están rezando por todos nosotros.

Son momentos de acción, y no de tanta oración. Predicar con el ejemplo, y no guardar silencio. Luego, claro, nos hablarán de fe y de que hay que acercarse a la iglesia. Así me parece que no, señores.

Y ya que hoy el tema va de silencios, por favor, que alguien le diga a Pablo Motos que las entradillas que hace estos días en su programa te revuelven un poco el estómago. Y ya puestos, a todos los voceros y aulladores, que dejen sus trifulcas políticas y personales a un lado, que la que está cayendo es para arrimar todos el hombro.

Hoy, a las ocho, rompemos de nuevo el silencio. ¡Mucho ánimo!

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