jueves 16/9/21

Con la LOTUCA todos perdemos

Ser ganadero o agricultor se ha convertido en oficio de héroes sujetos a las reglas del mercado. Una perspectiva negra que obliga a los jóvenes a dejar sus raíces y emigrar.

Durante siglos los cántabros hemos modelado nuestro paisaje adecuándolo a nuestro medio de vida, por un motivo o por otro hemos convertido en campa nuestros valles y en braña nuestro monte. Una gran pradería verde que hoy es nuestra seña de identidad. Nuestro carácter, nuestras costumbres, nuestra historia no se puede entender sin unir nuestra presencia a nuestro paisaje.

Es tal la ligazón que tenemos con nuestro terreno que medimos nuestra economía en carros de tierra, esa tierra que muchos acarrearon para sacar adelante a sus familias, de la que salió la madera para los barcos, la leña para los altos hornos, la hierba para el ganado o el grano para el mercado. Tierra, trabajo, paisaje y patria en Cantabria van de la mano. Hoy las cosas han cambiado, el trabajo ya no abunda y los jóvenes ya no pueden permitirse el lujo de tener patria, el paisaje es lo único que nos queda como reflejo de lo que fuimos porque la tierra ya no puede trabajarse.

Es urgente y necesario apostar por políticas capaces de devolver al agricultor y ganadero su dignidad

Ser ganadero o agricultor se ha convertido en oficio de héroes sujetos a las reglas del mercado. Una perspectiva negra que obliga a los jóvenes a dejar sus raíces y emigrar. El medio de vida de sus padres, sus inversiones y sus ilusiones se abandonan porque nadie está tan loco como para deslomarse de sol a sol para escasamente cubrir gastos. Por ello, es urgente y necesario apostar por políticas capaces de dar la vuelta a esto, devolver al agricultor y ganadero su dignidad y recompensar el valor de su trabajo.

No digo que sea sencillo cambiar las tornas, lo que sí digo que es urgente y necesario porque una sociedad que no es capaz de producir alimentos ni de dar futuro a sus hijos es una sociedad fallida.

Viendo que nadie se ha decidido a creer en el futuro de los pueblos muchos tiraron la toalla y otros están a punto de tirarla, ven en la LOTUCA -la ley del suelo que pretende aprobar el PRC- una salida a sus problemas. En su lógica, si esa ley cambia el valor del suelo ellos podrán vender sus tierras para que alguien las edifique y con esto se habrán ganado su merecida jubilación. Siento romper sus sueños, esto no será así.

Entiendo el argumento de que han pasado toda la vida trabajando una tierra de la que ahora esperan tener su mayor fruto. A ellos les costó mucho pagar aquellos carros de tierra y sería idiota no aprovechar la oportunidad de esta LOTERIUCA. Pero es un argumento perverso, si la LOTUCA se hubiera aprobado hace 40 años ellos no podrían haber accedido a esas tierras que tanto trabajaron, ya que nunca hubieran podido pagar el precio que ellos esperan ahora recibir.

Si la LOTUCA sale adelante se va a producir una alteración de precios que solo va a beneficiar a los promotores de segundas residencias

Si la LOTUCA sale adelante se va a producir una alteración de precios que solo va a beneficiar a los promotores de segundas residencias, nunca a los habitantes del medio rural ni siquiera a los poseedores de terrenos. Por un lado el aumento de la oferta de terrenos va a devaluar los solares urbanos que cumplen los requisitos para ser edificados, el propietario de estos terrenos va a ver cómo desciende su valor hasta equilibrarse con los terrenos rústicos, el que tenía algo ya no tendrá nada.

Los terrenos rústicos sí subirán de precio pero no lo suficiente como para dar los pelotazos que se dieron en la costa. Aumenta la oferta, pero no la demanda así que los únicos compradores que vendrán serán los cazadores de gangas y los prados que se vendan se venderán a precio de saldo. Que nadie espere hacerse millonario, que estas cosas a los pobres no nos pasan.

Para concluir, someter a la especulación el terreno productivo vetará la entrada a él a todo aquel que quiera venir a trabajar la tierra. Ya es bastante difícil vivir del campo como para que no te salgan los números desde el minuto cero. No perdamos la perspectiva, no es lo mismo un solar barato que un terreno rústico caro, aunque el monto económico sea el mismo.

La LOTUCA se nos ofrece como una oportunidad para luchar contra la despoblación, pero lejos de eso supone certificar la muerte de nuestro sistema económico tradicional. Desde Podemos no vamos a permitirlo, nos tendrán en frente, queremos demasiado a nuestra tierra como para permitir que nadie pueda trabajarla.

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