jueves 2/12/21

Innovarse o para atrás

Se va a empezar a hablar mucho en Cantabria de la transformación digital de nuestras empresas, pero también de lo que no son empresas. La economía mundial está cambiando a marchas forzadas, y se mantienen a la vanguardia las sociedades que apuestan por la innovación. Ojo que el pez chico se puede comer al grande. Baste un botón de muestra, ¿saben qué país está a la cabeza en el pago por móvil? Kenya.

Un ponente comenta en una jornada sobre el “Impulso a la modernización de Cantabria a través de la digitalización” que por delante de España hay 73 países que dan más facilidades y ponen menos trabas administrativas que nosotros a la hora de apoyar a los emprendedores que crean su empresa. Si tenemos en cuenta que en el mundo hay 194 países reconocidos por la ONU, la conclusión es que no vamos bien en esto del I+D, que es investigación más desarrollo, a lo que habría que añadir la A de agilización. Aquí cuando nos ponemos a hablar de un asunto, damos el cante hasta la saciedad, pero cosa bien distinta es que cambien las tornas sobre nuestros problemas ancestrales. Así ocurrió con el emprendimiento. Se decía a los ciudadanos, especialmente a parados y jóvenes, que si querían un empleo tenían que poner un negocio, porque eso de trabajar por cuenta ajena, para una fábrica o para la Administración, se había acabado. Junto con la crisis, parecía que el fin del mundo estaba a las puertas, porque no eran formas de decir las cosas, inclusive desde las centrales empresariales más importantes, donde también se apuntaba que había que trabajar más horas por menos dinero y con menos prestaciones sociales.

Se acaba de celebrar la primera jornada sobre Impulso a la modernización de Cantabria a través de la digitalización

Mejor hablar en la justa medida de lo que nos pasa en investigación y desarrollo, competitividad, acercamiento a las nuevas tecnologías, brecha digital y demás conceptos concernientes a la nueva revolución industrial que vivimos. Dos cosas al respecto: 1. Tenemos que cambiar la forma de pensar; y 2. Ahora hay poca concienciación empresarial sobre modernizar y digitalizar nuestras empresas. Es decir, se habla más que se hace, algo también que parece ir con la forma de ser y de actuar en este bendito país. Pero efectivamente hay que cambiar las cosas. En este sentido me han parecido interesantes las conclusiones de esta jornada primera pro digitalización habida en la UIMP y facilitada expresamente desde la vicepresidencia y consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social que dirige Eva Diaz Tezanos.

¿Qué es ahora un país, una comunidad autónoma, una ciudad o un pueblo sin mentalidad tecnológica?

Les paso la pelota: ¿Qué es ahora un país, una comunidad autónoma, una ciudad o un pueblo sin mentalidad tecnológica? Puedes poner recursos, pero como el ciudadano, el empresario, el político o el funcionario no piense y actúe de manera digital, ¡mal vamos! Sucede también que no se puede empezar la casa por el tejado. Implantar la alfabetización digital requiere hacerlo en todos los campos y de manera coordinada. Si vemos el mapa del uso de nuevas tecnologías en Cantabria, enseguida llegas a la conclusión de que hay mucho por hacer. Lo plantea en alto la vicepresidenta de Cantabria en la apertura de esta jornada que se celebró en la UIMP: “Los datos oficiales ponen de manifiesto que el tejido empresarial cántabro debe adoptar medidas que permitan adaptarse a los cambios tecnológicos claves para mejorar la productividad y competir en mercados internacionales, ya que el grado de digitalización y su impacto sobre el tejido empresarial cántabro es limitado” Queda claro, aunque cabe añadir que esta comunidad puede aún tomar ventaja en muchos campos y terrenos, vinculando su desarrollo a la digitalización mediante nuevas tecnologías. Está el turismo, pero también la cultura y la educación, donde somos un referente que debe ir a más. Tenemos que dar más que hablar en cuanto a los Puertos de Cantabria, con el de Santander a la cabeza e ir dando pasos para recuperar el Puerto de Requejada. Contamos con una industria auxiliar del automóvil que es muy desconocida. ¿Lo sería menos con la digitalización?. Den por seguro que sí.  Torrelavega es un referente industrial de Cantabria que tiene que volver a sacar la cabeza; Liébana está que se sale pero hay que afianzar su buen momento actual; la Costa Occidental de Cantabria, con San Vicente de la Barquera de referente turístico es una pasada y lo mismo tengo que decir de la Costa Oriental, donde Noja, Laredo y Castro Urdiales despuntan. Es evidente que siempre te vas a olvidar de algo o de alguien, pero el conjunto de Cantabria es una oportunidad de futuro que debemos saber transmitir en razón del momento de cambio que vivimos en el mundo. O apostamos por la modernización y la transformación digital o iremos para atrás. La salida a la crisis y al paro que impone requieren principalmente de sólo una marcha, siempre hacia delante.

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