miércoles 23/6/21

En la vida todo son fases

Reflexiones desde casa. Día 46.

No hace falta que les hable de las fases de la vida, porque de sobra tienen conocimiento de ellas. Platón creía que en cada paso de nuestra existencia experimentamos un poco de inmortalidad. Es evidente que el filósofo griego no escribió su reflexión dentro de una pandemia denominada coronavirus, ni tampoco tuvo que probar que el término de fase hubiera que aplicarlo a una desescalada para poder salir de casa, volver al trabajo, o recuperar las costumbres de ocio y cultura habituales. Como con cada paso que da el Gobierno de España para atajar el Covid, me han mandado montonazo de memes por wasap. Agradezco la intención de querer explicarme cada fase del desconfinamiento, en cada lugar y momento, o lo que se puede o no hacer. La risa siempre viene bien, mucho más encerrados como estamos, pero llega un momento en que hay formas y explicaciones que te dejan en fase lunar. A estas alturas de pandemia, el anhelo debería ser salir lo mejor parados de la gravísima crisis en todos los terrenos que ha generado este maldito virus, y que países como el nuestro cuenten con un plan futuro, bien pensado y comprobado, por si tenemos que revivir brotes semejantes o peores. Las personas no vamos a cambiar, pero el mundo, tal y como lo vivíamos, nadie dude que sí. A casi cincuenta días de cuarentena en España, ese mundo que cito no da pasos firmes, ni en unidad, ni en apoyarse, ni en ir de la mano científica y sanitaria sobre lo que pasa en las UCI de los hospitales. Los Gobiernos solo hacen comparativas. Que si Estados Unidos va peor, y encima ha entrado en recesión; que tengamos en cuenta que Reino Unido ya ha superado a España en número de muertos; ¡ah!, y que en Alemania rebrota, cuando había proclamado su adiós al coronavirus. ¿Dónde queremos ir así? Vamos hacia la nada, salvo por las fases que han entrado ahora también en polémica dentro de España, fiel a como somos de mejor criticar que arrimar el hombro. Se me ha olvidado: casi ni hablamos del buen ejemplo de país, a imitar, que está demostrando ser Portugal. Son tantas las inquinas locales, que al igual que las fases de la vida que usted conoce de sobra, no vale la pena sacarlas a colación en este momento. Tan solo espero, de todo de corazón, que aquello que emprendamos nos salga bien, y que contemos con la colaboración ciudadana, porque ya nos hemos demostrado lo que hacemos con los puentes vacacionales, las segundas residencias, las salidas de los niños o el aumento en el robo de coches en plena cuarentena. Entramos en un nuevo examen de conductas que se llama fases, porque va por fases, que se superan teniendo en cuenta lo que suceda en cada fase.

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