jueves 6/5/21

Claro, los niños a tomar el aire en la calle, no en supermercados

Reflexiones desde casa. Día 38.

Tal y como lo veo, según lo que atravesamos, el Gobierno haría bien en presentar un calendario de previsión de actuaciones a medio y largo plazo. Lo contrario es facilitar  especulaciones, dimes y diretes y chismes. También que te lleguen falsedades por wasap o redes, verdades a medias o, directamente, los famosos bulos. Debemos estar prevenidos como usuarios de una “aplicación de mensajería para teléfonos inteligentes”, como se define en Internet a WhatsApp Messenger, porque mucho cretino se permiten utilizarlo para hablar de medicinas y ciencias aplicables al Covid-19. Hacen lo mismo con el periodismo. Menuda saturación que genera todo esto. Aprecio, en cambio, que la información veraz, útil, de servicio, ahora especialmente, debería llegar de la mano de las autoridades gubernamentales, sean políticas o sanitarias. De existir un calendario, un cronograma detallado de momentos que vendrán, no pasaría lo de los niños, que primeramente solo podrían salir con un padre para ir al supermercado, la farmacia o el banco. O sea, que les acercamos un ratito a potenciales focos de infección del coronavirus. La riada de críticas en la tarde del 21 de abril de 2020 hizo reconsiderar al Gobierno semejante decisión, y en breves días los niños pisarán la calle, pero para tomar el aire, mover las piernas, y seguro que mirar a todas partes con extrañeza. No tengan duda que les cambiará la cara de manera radical.  Las críticas, cuando son constructivas, terminan siendo aportaciones valiosas para el bienestar general. Medios de comunicación,  autoridades y expertos de diferentes sectores, especialmente del mundo de la medicina como los pediatras, han puesto su granito de arena a cómo debe ser lo que oficialmente se denomina desescalada del confinamiento. Y se ha empezado por aplicarlo a los niños, que por un corto espacio de tiempo al día van a dejar de vivir entre cuatro paredes y recuperar la calle. Qué bien suena esto último. Puedes utilizar el verbo recuperar con todos los deseos y anhelos que en estos trágicos días tenemos fijados en nuestras cabezas. Como recuperar el trabajo, como la posibilidad de ver a tus familiares, sobre todo a nuestros mayores. Regresar en definitiva a la vida que teníamos, que no va a ser exactamente la misma. Por eso digo que aunque haya quien crea que las cosas, sobre todo las malas, hay que contarlas en fases, mantengo que no debería ser así cuando estamos en situación tan extrema y desesperada. Una parte importante del éxito que están teniendo los bulos proviene de la desinformación. Aquí aplicamos en exceso eso de que todos sabemos de todo, y muchos lo aseguran también de la comunicación. Cuando verdaderamente hay que demostrar de manera sabia los conocimientos es en momentos de crisis ¿Cómo? Pues explicándolo todo muy clarito, de manera absolutamente transparente. ¡Ah!, y siempre con lógica y convicción.

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