lunes 6/12/21

Más personajes femeninos

Me pregunto qué mano negra está obstaculizando el merecido nombramiento de Cuca Escribano como ministra de Cultura.

En los Goya hubo auténticas frases joya: “Queremos más personajes femeninos” es la de más quilates. Se entregó a la policía el ladrón de joyas de la Gala y aún no se ha entregado en comisaría la autora de la frase que llama de nuevo a la guerra de los sexos. Se trata de la actriz Cuca Escribano y rotuló ese singular slogan en su chal.

Como la llama feminista prende con inusual virulencia entre mujeres y hombres del cine, la proclama fue hecha inmediatamente suya sin rubor por la grandísima Ana Belén o el gran Dani Rovira. Se echó en falta que nadie reivindicase un cambio inmediato de los premios por llevar el apellido de un hombre: Francisco de Goya.

Solo faltó una ingeniosa que se autopreguntase qué pinta ya el nombre de este pintor aragonés en los premios del cine. Ya que no se dan los abundantes papeles femeninos que nuestras grandes actrices se merecen, póngase de una maldita vez el nombre de una pintora a estos galardones del cine patrio. Maruja Mallo o nuestra María Blanchard serían dos estupendas herederas del pintor de Fuendetodos. Porque ahora se necesita alguien que sea de todos y de todas.

El cine ha de ponerse manos a la obra para que los papeles femeninos crezcan ese 32 por ciento que hará justicia a esta España herida por tan grave discriminación

La actriz del chal rotulado se quejó de que en España haya un 52 por ciento de población femenina y solo un 20 por ciento de papeles femeninos en el cine. Matemáticas perversas completadas por nuestra “lideresa” de opinión con esta otra joya de los Goya: “Hay mucha testosterona y tiros en las películas. Quiero más Thelma y Louise”. 

Me pregunto qué mano negra está obstaculizando el merecido nombramiento de Cuca Escribano como ministra de Cultura. Una vez desechada la imposible idea de ponerle puertas correderas al campo, el cine ha de ponerse manos a la obra para que los papeles femeninos crezcan ese 32 por ciento que hará justicia a esta España herida por tan grave discriminación.

Acertó Almodóvar titulando “Julieta” su película. Erró Bayona con “Un monstruo viene a verme”. La sociedad española pide a gritos monstruas, asesinas, drogadictas y seductoras. En femenino, siempre.

Por cierto, ¿merece la inmensa Blanca Portillo perder su carné de actriz por interpretar descomunalmente bien a hombres como el Príncipe Hamlet de Shakespeare o el Segismundo de Calderón de la Barca?.

Que responda cualquiera menos Cuca Escribano. Por favor.

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