lunes. 27.06.2022

De lobos, conejos y ratas

Algunos de ellos solo salen de su madriguera institucional para distribuir taimadamente raticida electoral.

El hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus). Y el político es un lobo para el lobo. Dado que el hombre es un animal político, trata de humanizarse gobernando la vida de otros animales.

La Cantabria gubernamental no está de acuerdo con la entronización del lobo ibérico como raza de protección especial. El consejero Guillermo Blanco recuerda con frecuencia que los cántabros no matan lobos por deporte ni para matar el rato. Muerto hace 40 años su ilustre padrino Félix Rodríguez de la Fuente, el ahijado carnívoro lo ha pasado mucho peor que los ancianos en pandemia. Transitó desde el borde del precipicio de  la extinción hasta el actual abismo  de la persecución. Es carne de cañón por su irreprimible tendencia a devorar las carnes de ternera, lechal y potrillo.

Es mucho más fácil que Morata meta su primer  penalti con la Selección Española que el animalario político se ponga de acuerdo sobre el futuro del lobo. Y mucho más probable que Luis Enrique dé una buena contestación a un periodista que los políticos de Santander aborden racionalmente las presuntas plagas de ratas y conejos.

Algunos de ellos solo salen de su madriguera institucional para distribuir taimadamente raticida electoral. Si la fórmula inequívoca para querer a tu perro es conocer masivamente a tus congéneres, la  mejor manera de distinguir a tus políticos es observar quién aúlla como el lobo, quién salta como el conejo y quién roe como la rata.

Uno de los textos más bellos de la historia de la literatura española se lo dedicó Juan Ramón Jiménez a un burro. “Platero y yo” sería hoy una oda impensable a la convivencia de los animales de cuatro y dos patas respectivamente. Mientras los bípedos se lanzan a las armas y matan, los cuadrúpedos solo pueden armarse de paciencia. Nadie les advirtió a su llegada al bien llamado reino animal que por allí aparecería una siniestra especie posteriormente catalogada como animal político. El mayor depredador.

 

De lobos, conejos y ratas
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