lunes 10/5/21

¡Recuperarse para la vida, sin déficit de vacunas!

Las condiciones de negociación dadas las circunstancias, y probablemente conocidas de antemano por los firmantes, no permitían ningún rango de igualdad entre las partes para cualquier negociación.

Manifestaba hace unos días la Presidenta de la Unión Europea, “haber resultado demasiado optimista con la capacidad de producción y distribución de las vacunas...”

No se acostumbra por estos lares este tipo de espontaneidad política, reconocido en este caso, ante el Pleno del Parlamento Europeo.

Por supuesto que se trata de “savoir faire” (saber hacer), que tanto gusta a los políticos europeos ejercer en público como si se tratara de un guiño de franqueza.

España, al igual que otros países europeos, se ha visto sometida a la inexorable Ley de la oferta y la demanda

Resulta que a los Administrados como nosotros, en realidad nos gusta de vez en cuando convertirnos en destinatarios de pretextos, los cuales se inventaron para expresar inexactitudes de forma elegante.

Y no, realmente, como se estila por estas tierras, a través de menosprecio a nuestra inteligencia.

No tengo motivos para salir en defensa de la Presidenta, la cual dispone de sus equipos de asesores para este y otros menesteres, pero sí, hablando estas últimas jornadas con nuestras fuentes habituales en Bruselas, comentábamos que la Comisión Europea, literalmente sitiada por las circunstancias de la Pandemia en Europa, no le quedaba otro remedio, ante los equipos de abogados que forman las multinacionales y lobbies, mirar de soslayo hacia otro sitio, y “hacer de tripas corazón”, eso sí, guardando el tipo lo mejor posible.

¿Por qué?: las condiciones de negociación dadas las circunstancias, y probablemente conocidas de antemano por los firmantes, no permitían ningún rango de igualdad entre las partes para cualquier negociación, formando ello parte del “attrezzo” del escenario, tanto en la UE como en Italia.

Recordarán nuestros lectores, en este mismo medio, también días atrás, la publicación del artículo, por este modesto jurista: EUROPA, ¿REHÉN EN EL SUMINISTRO DE VACUNAS?, fruto del análisis del Contrato entre la UE y una empresa farmacéutica, publicado por El Confidencial. El mismo iba referido a las supuestas dificultades que encontrarían las quejas de la Comisión al respecto.

En el pasado 27 noviembre 2020, el “salmón” CINCO DÍAS, se refería al negocio de miles de millones, en el ámbito de algunos fabricantes de vacunas, los cuales damos por supuestamente lícitos dentro del tráfico mercantil.

Cifras estimadas por cuatro empresas, las cuales abandonarían pérdidas para convertirlas en ganancias de 12.000 millones de euros durante 2021 y 2022, y sumarían 24.000 millones de ingresos en tres años.

INFOBAE, con fecha del pasado día 1 febrero, se refería también a la importante ralentización de entrega de dosis, así como próximas entregas.

Escribía MARCO AURELIO en su obra, MEDITACIONES, Libro III.7: No consideres beneficioso nada que un día te obligue a transgredir lo pactado...

Y también en el Libro, IV.43: El tiempo es un río y una corriente impetuosa de acontecimientos.

El primero se identifica con el Principio: “Pacta sunt servanda”, (los contratos están para cumplirse), excepto, como en el presente caso, sujeto a la evolución de la Ciencia.

El segundo, un pensamiento que ya se encontraba en Heráclito y Platón, se atreve a definir de algún modo, los distintos grados de impotencia que en ocasiones debe afrontar la humanidad.

España, al igual que otros países europeos, se ha visto sometida a la inexorable Ley de la oferta y la demanda, bajo muros escarpados o tupidos velos, al igual que ya ocurriera a principios de años con equipos requeridos en aquellos tiempos, en los cuales, obtener parte de sus existencias, era algo así como misión imposible.

Por ello, continuando con nuestro autor:

 “No digamos, desgraciados de nosotros, por lo que nos ha ocurrido”.

“Al contrario, digamos afortunados somos, porque después de todas estas muertes y sufrimientos, aún nos sostenemos bajo una aflicción soportable, abrumándonos no demasiado en el presente, pero con temor a un futuro desconocido, y no todo el mundo podría haberlo sobrellevado sin sufrimiento”

Esta última cita del emperador romano, (49 del citado Libro) se encuentra, 21 siglos después, adaptada a las vivencias actuales.

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