sábado 27/11/21

Legados envenenados

Reflexionemos de nuevo sobre esos “legados envenenados” que suponen los bienes heredados, como “la vivienda de toda la vida” de nuestros ascendientes, y la afectación susodicha, con independencia de otra afectación paralela que pudiera repercutirle como el IRPF aparte de otras regalías de las que se nutren nuestras Administraciones

Según datos de EUROSTAT, disponibles del año 2019, hoy día, España tiene uno de los índices de fertilidad más bajos de Europa, con 1,23 hijos por mujer, siendo la media de la UE de 1,53.

Malta, nos acompaña en bajas cifras con una Tasa de 1,14.

Por el contrario, la tasa más alta, la representa Francia con 1,88. 

No son más que indicadores, pero desalentadores, aún más los publicados por EXPANSIÓN, más actualizados a 2020, indicando que nacieron en España 21.411 niños menos que en 2019. 

Si ampliamos, según el INE, de hace escasas fechas, los nacimientos en España, en los 9 primeros meses de 2021: serían 251.340 bebés, o sea, unos 7.500 inferiores al mismo periodo del año precedente, agudizándose el desplome de un país en circunstancias económicas y sociales harto inquietantes.

De continuar por esta trayectoria, el declive demográfico en los próximos 180/200 años nos llevaría a un camino nada halagüeño

No se trata de fatalismos, pero quizás tengamos que valorar las estimaciones del Profesor Macarrón Larumbe, en un trabajo para AFAES, pronosticando que de continuar por esta trayectoria, el declive demográfico en los próximos 180/200 años nos llevaría a un camino nada halagüeño cercano a una progresiva despoblación general, so pena de repoblación foránea.

A los puntos anteriores, quizás se le ocurra a alguien alguna teoría Orwelliana o china, de acompasar nacimientos a los puestos de trabajo disponibles. ¡Vaya Ud a saber!

Repetimos, no pretende ser un ejemplo de ciencia-ficción, aunque lo pueda parecer, pero como reflexión, representemos si el caso, a nuestra propia familia, mediante el hijo de un bisnieto, es decir, un tataranieto, o cuarta generación futura, ¿qué horizonte podría depararle la vetusta Europa?

El tema impositivo y vertiginoso de las Plusvalías de las viviendas, ya controvertido desde hace años, viene a colación y a plantearnos el más allá de una teórica patrimonialidad futura de nuestros descendientes, refiriéndonos al españolito generalizado “mileurista”, acribillado a impuestos.

Reflexionemos de nuevo sobre esos “legados envenenados” que suponen los bienes heredados, como “la vivienda de toda la vida” de nuestros ascendientes, y la afectación susodicha, con independencia de otra afectación paralela que pudiera repercutirle como el IRPF aparte de otras regalías de las que se nutren nuestras Administraciones. 

Cuando viví en el corazón de Europa, allá por los noventa, (omito países por no herir susceptibilidades), sus nacionales, valoraban generalmente la opción de preferir disponer de un can antes que tener un hijo, suponiendo les asustaba tal responsabilidad.

Conste, que soy amantísimo de todos los animales y he tenido casi toda mi vida compañero/a canino/a, y continuaré profesándoles cariño en especial a mi actual mascota, ejemplo de fidelidad durante los últimos diez años, pero asumiendo la sensación a largo plazo de que el ser humano pueda encontrarse en su deambular, a este paso, más áreas para perros que jardines para niños. 

No se trata, de un alarde de frivolidad, sino más bien palpar la posible realidad adentrada en Europa, que galopa por España, ante el panorama de incremento de impuestos, desempleo, y, en fin, todos los avatares in crescendo por ahora, y, conocidos.
 

Comentarios