sábado 19/6/21

El desamparo de un país

Debo reiterar congratulado, aunque tardíamente, que los llamados “grandes” se hayan percatado al fin, de tanto desembarco de arribistas políticos filo-bolivarianos, así como de una escuela actual de sofistas de tres al cuarto.

He tenido en mis manos tres artículos (El País, El Mundo y Voz Populi), publicados días atrás por esas potencias mediáticas que son los grandes Periódicos y que afortunadamente, junto a otros, aún siguen resistiendo en España.

Me ha sorprendido su actitud realista y próxima esgrimida por tales Medios hacia la razón y sufrimiento que flagelan a la sociedad española, a la cual tienen alejada de un merecido mediano bienestar, esa especie de “absolutismo” actual en el poder.

No soy quién para enjuiciar tales Artículos, pero sí nos identificamos con su contenido, en línea con lo que venimos argumentando desde hace más de un año en distintos Medios Autonómicos.

Europa observa con preocupación esa especie de metamorfosis surgida en una de sus extremidades

Más que nunca, en estos últimos tiempos cruciales dicha sociedad ha sido ultrajada por tantas calamidades... haciendo imprescindible encontrar otro mínimo de cobijo político, en el cual hallar cierto bienestar e ilusión al margen de determinadas políticas, y sobre todo, tener la sensación de superar algunas fraudulentas inventivas, procedentes de padrinazgos políticos sin dejarse seducir por la retórica de actuales sofistas.

Ya he manifestado en distintas ocasiones que España ni se encuentra preparada ni tampoco ha llegado al nivel de verse imbuida en regímenes socio-comunistas, y además de corte bolivariano.

Lo mismo puede decirse de Europa, que observa con preocupación esa especie de metamorfosis surgida en una de sus extremidades.

Pero he tenido la fortuna de colaborar con editores y Medios Autonómicos sobre discrepancias oficialistas, cuyos mismos ecos se han repetido en distintos puntos geográficos de España, sirviendo como pauta de sensibilidad coincidente y unificadora de muchas voces qué no se encuentran de acuerdo con la actual situación política.

En el citado caso, desde la primavera de 2019 comienzan a imponerse vaivenes sin sentido, alarmantes en el presente gobierno de coalición.

Por ello, debo reiterar congratulado, aunque tardíamente, que los llamados “grandes” se hayan percatado al fin, de tanto desembarco de arribistas políticos filo-bolivarianos, así como de una escuela actual de sofistas de tres al cuarto.

Artículos publicados en mi web www.modificadosobraspublicas.com tal como: “ESPAÑA SE QUIEBRA ANTE LO DESCONOCIDO” tuvo el mérito de encontrase en las respectivas redacciones el mismo 28/4, horas antes del escrutinio, previendo las consecuencias nacionalistas finalmente sucedidas.

Igualmente: “UN NO, SIGNIFICA UN MEDIO SÍ”, (basado en un proverbio árabe) y alusivo al momento en que el presidente públicamente se refería a una negativa recalcitrante ante una posible coalición con Podemos, ya empezaban a poner en guardia a la sociedad española.

Otro ejemplo consistió, ante la gravedad de los rumores circulantes en aquellos momentos respecto a la consumación del famoso pacto de coalición, el apresuramiento a través de la pequeña pantalla desmintiéndolo con premeditación y alevosía, lanzando un dardo tranquilizante a la opinión pública, desmintiendo un hecho qué era realidad.

Para el Columnista constituyó el punto y final al cúmulo de falacias que se venían vertiendo.

Pido disculpas a mis lectores y editores ante el supuesto de resultar repetitivo con artículos que ya conocen, pero puede que sean de utilidad a terceros, en la búsqueda de un perfil más completo de los personajes.

Esta clase de Sofistas, ya conocidos en los siglos IV-V antes C. y coincidiendo con Santamaría Velasco, se especializaban en utilizar argumentos manipulados con objeto de defender diferentes ardides, convirtiéndolos en orientaciones diferentes y superiores a los intereses del pueblo, acompañándose de una osadía política estatal concreta.

Finalmente, y ante posibles “tentaciones”, frecuentes en los humanos, y no caer en las mismas, creo que procede citar a MARCO AURELIO y sus MEDITACIONES (LIBRO II.1) página 56:

Cada mañana, bien temprano repítete lo siguiente: seguro qué hoy me encuentro con un indiscreto, con un desagradecido, con un insolente, con un mentiroso, con un envidioso o con un insociable.

Son así porque desconocen lo que está bien y lo que está mal.........

Ello responde a la urdimbre de la política actual y sus peligros acechantes e inesperados. Siendo tan pueril, como tratar de culpar a otro partido político de las irresponsables actitudes propias para una abyecta obtención de votos.

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