viernes 17/9/21

Una mala añada

Los amantes del vino buscan esas añadas míticas que les hagan disfrutar de forma especial. Por ejemplo, en Rioja las últimas cosechas excelentes fueron 2011 y 2010 y en Ribera de Duero 2015 y 2011. 

Los bodegueros, la gente del vino, andan siempre pendientes del tiempo. Tienen en sus móviles más aplicaciones de predicciones meteorológicas que un jefe de equipo de F1. Se pasan el año mirando al cielo y controlando la aparición del más mínimo detalle que indique el afloramiento de una plaga. Todos los esfuerzos se enfocan a la llegada de la vendimia, esperando obtener unas uvas de calidad que les confirmen que estamos ante una añada excelente. En el mundo del vino es muy habitual utilizar una palabra de origen francés: “coupage”. En español podría traducirse por ”ensamblaje”. Se aplica en la mezcla de mostos de distintas variedades de uva para obtener un único vino. También se puede referir a la mezcla de distintas cosechas para mejorar un vino, gracias a las cualidades de una añada que compensa las carencias de otra.

Los amantes del vino buscan esas añadas míticas que les hagan disfrutar de forma especial. Por ejemplo, en Rioja las últimas cosechas excelentes fueron 2011 y 2010 y en Ribera de Duero 2015 y 2011.

Hemos tenido políticos que han estado a la altura de lo que de ellos se esperaba y políticos que han gobernado de espaldas a la ciudadanía y al sentido común

El mundo de la política guarda un cierto paralelismo con el del vino. En el panorama político nacional hemos tenido añadas excelentes, muy buenas, buenas, regulares y malas. Hemos tenido políticos que han estado a la altura de lo que de ellos se esperaba y políticos que han gobernado de espaldas a la ciudadanía y al sentido común.

Añoramos nombres de la Transición: Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Gregorio Peces Barba, Jordi Solé Tura, Fraga Iribarne, Miguel Roca, Adolfo Suárez, Santiago Carrillo, Felipe González…

Por desgracia, estos últimos años hemos tenido muy malas añadas de políticos. Urge un coupage, un ensamblaje que nos permita elegir las mejores cualidades de políticos de varias generaciones que recuperen la sensatez y el concepto de Estado.

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