viernes. 19.08.2022

De duques, patos, perros y gatos

Ya tiene problemas para subir a la bici, persiguen a sus hijos mayores, a la madre de su actual pareja, a su propia madre, al gato y al perro

Desde que Gene Hackman y Saul Rubinek mantuvieran una animada pero inquietante conversación sobre un duque y un pato en 'Unforgiven', jamás un exduque había dado tanto que hablar. Ya está en un tris de competir con Antonio David en los minutos gloriosos del cuore televisivo, en las portadas de papel couché y en las tertulias de barra de bar, sol y sombra por medio.

Los directores, o lo que sean, envían hordas de periodistas a una calle de Vitoria para que entren en calor esperando al exduque. No es lo mismo aguardar al 'exbenemérito' en una calle de Málaga que pelar la pava en la gélida capital vasca, donde en enero los lobos llevan bufanda. Y todo para ver cómo un mozalbete de dos metros y una chica rubia entran y salen de su trabajo para no decir nada. Cosa muy normal, porque a nadie le gusta que le hagan un millón de veces las mismas preguntas.

Muy de western: hostiga a tu objetivo, a la familia de tu objetivo y, si puedes, también al perro

El exduque lleva en el pecado la penitencia. No me refiero a su vida privada o a los encontronazos severos con la justicia, sino a las cuatro palabras -muy educadas y razonables, por otra parte- que dijo el primer día. A partir de ahí ya tiene problemas para subir a la bici, persiguen a sus hijos mayores, a la madre de su actual pareja, a su propia madre, al gato y al perro. Muy de western: hostiga a tu objetivo, a la familia de tu objetivo y, si puedes, también al perro.

El can ha dicho guau, mañana será portada y la calaña del analfabetismo hará palmas con las orejas y gárgaras con los tímpanos. Y si no ha dicho más (el pobre perro) siempre podrán atosigarle en una calle cualquiera mientras trata de vaciar la vejiga contra una farola. El gran periodismo no descansa, está ahí, impertérrito, lúcido, lucido, mesiánico, para salvar a la humanidad, por fin somos libres. Última hora: Antonio David ha dicho miau. El notición que te cagas, nin. Por cierto, ¿quién es el dueño de esta pocilga?
 

De duques, patos, perros y gatos
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