martes 24/5/22

Chuleta a contraluz

No hay nada como una chuleta a contraluz para superar el hastío, y después, al calor de un buen digestivo, decirle al presidente: “Pásame tío ese río”.

Me imagino a Garzón de vacaciones declarándole su amor a una chuleta a la luz de la luna. Esa luna mágica del sur a la espera de ser conquistada por el sol de la mañana. “No te quise menospreciar, chuleta, si dejé entrever que ya no sabes a teta; Oh chuleta! Oh chuleta!, por ti me volvería anacoreta, por ti me entregaría al misterio (de tus jugos y tus sebos), sin dejar el ministerio”.

No hay nada como una chuleta a contraluz para superar el hastío, y después, al calor de un buen digestivo, decirle al presidente: “Pásame tío ese río”. Garzón, que a la sombra de su gestión bien pudiera pasar las horas tocando el violón; quizá el trombón, se libró de la purga presidencial, de la ira de los dioses de Moncloa, porque él, como Nerón, mira los daños desde la poderosa atalaya mientras se reconcilia con su amiga la chuleta. “Oh chuleta, que nadie contigo se meta; si insuperable es el chuletón para el muy respetable; yo, más convincente, le echaré más jeta” (pongan a cualquier abrazafarolas del entorno arañando la lira).

Dicen que Garzón es un verso suelto en el gabinete. Falacia. Es un simple verso en medio de la mediocridad del poema

Dicen que Garzón es un verso suelto en el gabinete. Falacia. Es un simple verso en medio de la mediocridad del poema. Si el jefe es capaz de bailar la yenka con los zapatos de Fred Astaire, por qué un simple ministro no puede transitar sin despeinarse de la cuarteta a la redondilla sin olvidar el romance. Garzón es un adelantado a su tiempo: campa por la pradera vacuna y, si la cosa se pone fea, desenfunda una zanahoria. ¿Qué hay de nuevo, viejo?

Si un ministro se equivoca una vez, la culpa es de él. Si lo hace dos veces, la responsabilidad es del capataz del corral. Sólo falta una ley para que las vacas no miren al tren. Nadie, tampoco sus propios compañeros, ha entendido a Garzón. Únicamente pretendía que la gente dejara de comer miles de chuletones al día para ahorrar luz, que está por las nubes y sin visos de que al Gobierno se le encienda la bombilla para arreglarlo. Pobre chuleta a contraluz.
 

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