lunes 21/6/21

Respirar es un derecho

La justicia nunca ha de ser violenta. La equidad debe ser un derecho democrático, porque todos debemos ser iguales ante una ley que nos debe proteger. No quiero sentar cátedra ante lo evidente, pero cuando en la sociedad pasan estas cosas, tengo más que claro que los que nos lideran están fallando en todo. Cuando un presidente dice que beber lejía cura el COVID-19, algo no funciona. 

“¿Es una pistola?, ¿es un cuchillo?, ¿es una cartera? Esta es tu vida, no es ningún secreto. Te pueden matar simplemente por querer vivir en tu piel americana”. Esto escribía Bruce Springsteen en una canción titulada ‘41 Shots’ que compuso tras la muerte de Amadou Diallo, asesinado por la policía de Nueva York después de recibir hasta un total de 41 disparos en su cuerpo. La verdad es que el caso de George Floyd ha hecho brotar en mí aquel episodio del año 1999. Dicen que es la tierra de las oportunidades y de los sueños que se transforman en realidades, yo personalmente no me lo creo. Desde la otra parte del Océano, no respiro con total libertad al saber que hay estos casos al otro lado del  mundo.

La libertad comienza en el respeto que debemos tener las personas entre nosotros. ¿Si en vez de EEUU fuera Venezuela? Bajo mi punto de vista sería igual, pero para los liberales y conservadores que habitan en mi país, ¿sería igual? Yo no soy de los que creo que América sea la tierra de las oportunidades ni la tierra prometida, que se lo digan a las espaldas mojadas que intentan buscar una vida mejor fuera de su hogar. La desigualdad es más que manifiesta, por eso cuando algún dirigente quiere tomar de ejemplo a ese país, yo me niego por completo a aceptarlo. 

No obstante, rechazo con total rotundidad las consecuencias que están pasando en USA, los saqueos, los disturbios nunca están legitimados. La justicia nunca ha de ser violenta. La equidad debe ser un derecho democrático, porque todos debemos ser iguales ante una ley que nos debe proteger. No quiero sentar cátedra ante lo evidente, pero cuando en la sociedad pasan estas cosas, tengo más que claro que los que nos lideran están fallando en todo. Cuando un presidente dice que beber lejía cura el COVID-19, algo no funciona.

Aquí no tenemos a un George Floyd, pero tenemos unas cuchillas en las fronteras que quitan la libertad de las personas

En España no hemos llegado a un punto tan extremo. Aunque nos vamos acercando o nos queremos aproximar. Aquí no tenemos a un George Floyd, pero tenemos unas cuchillas en las fronteras que quitan la libertad de las personas. La extrema derecha está creciendo con un discurso populista. A mi esa España me da miedo. Por ello, creo que es el momento de todos los demócratas, me da igual de izquierdas o de derechas. Debemos hacer una reflexión y pensar qué camino coger, el de una nación como Estados Unidos que va a la radicalidad y opresión, o vivir con la libertad de poder elegir nuestro propio destino.

La vida es un patrimonio de todos que no debemos arrojar ni desperdiciar de una manera absurda. Las carreras de fuego en las calles de Minneapolis, Boston, Nueva York, Los Ángeles, etc., son el fracaso de una sociedad que no ha sabido estar a la altura de lo esperado. El secreto de vivir en paz es la igualdad que debe haber en un mundo que por desgracia es desigual. 

Tenemos que tener ambiciones para disponer un mundo mejor, tengo claro que el camino ha de ser el que cada uno de nosotros nos marquemos con total libertad. Sin embargo, no nos dejemos engañar por falsas promesas y tierras prometidas que nunca han existido. El compromiso una vez adquirido ha de ser una obligación para encontrar un mundo mejor y no haya más abusos derivados de las injusticias. Desde estas líneas que me brinda eldiariocantabria.es quiero invocar al aprendizaje que cualquier persona de bien debe tener para crear un mundo un poquito mejor.

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