lunes 10/5/21

Información privilegiada...

Que la información privilegiada sea la que nos llegue diciendo que hemos doblegado a la curva, pero de verdad, que hemos eliminado el puñetero virus, que hemos recuperado la calle, el contacto, que hemos vencido a la dictadura del virus, que los abrazos y los besos ya no son virtuales, sino reales.

Las bolsas han subido en tres días cerca del 20%, parece que los inversores ven la esperanza de que la economía se recupere con la vacuna de Pfizer. Ha sido anunciar, a bombo y platillo, que ya había superado la tercera fase, que tenía una efectividad del 90% y los mercados han explotado llenos de alegría inversora. 

En España dicen que es la mayor subida de los últimos 10 años en una sesión, y mira que han pasado cosas en esta última década. A veces daba la sensación de ser la necesidad de alegría que tenían estos mercados, y al menor estímulo, a la más pequeña luz han respondido, como si el sol iluminara todo el futuro.

Los próximos días serán los chinos los que anunciarán, que su vacuna tiene ya una efectividad del 100,5%

Luego han venido los rusos asegurando, como los germanos-americanos han conseguido una vacuna con una efectividad del 90% con dos dosis, pues "la nuestra es del 92% en una dosis y con dos huevos duros". Comentó un famoso periodista que nos entretiene en el chiringuito de las tertulias políticas en las noches de los sábados, un tal Iñaki López, entrevistador oficial de nuestro "amado" presidente Miguel Ángel Revilla, con ese humor tan irónico de los de Bilbao de toda la vida, que en los próximos días serán los chinos los que anunciarán, que su vacuna tiene ya una efectividad del 100,5% y subiendo, se administrará en caramelos y se podrá elegir entre tres sabores, menta, regaliz y fresa... Los pedidos se realizarán por AliExpress, ¡cómo no! Nuestro ministro de sanidad, Salvador Illa, ya ha reservado, unos 10 millones de menta para la oposición, y otros 20 millones de fresa para los que apoyen los presupuestos generales del Estado.

Si no fuera por la dura situación que vivimos esto era para hacer una comedia, incluso con historia romántica; como la de los migrantes turcos, que se enamoran en la universidad alemana, donde con mucho esfuerzo, suyo y de sus familias, son capaces de conseguir grandes logros dedicándose a la investigación, y además hacerlo en temas tan importantes como son estudios científicos sobre el cáncer de gran repercusión y aplicación. 

La verdad es que la biografía de los creadores de BioNTech, socios de Pfizer es un cuento de hadas. Con este material Disney nos hace llorar a todos. Les pone unos dibujos chulos y nos lleva a los mundos de la ilusión, donde desde la más absoluta miseria, con esfuerzo, tesón, y conocimientos se puede llegar a lo más alto, a ser los que enseñan a los demás lo trascendente que es la investigación, y como la rentabilidad y el esfuerzo a veces sí van juntos. 

Cuando las bolsas suben tan rápidamente, siempre hay los listos que están bien informados, que juegan a la lotería de la bolsa, y sorpresa, les toca ese día. Ahora bien, cuando la lotería le toca al CEO de la empresa que ha dado la noticia sobre la propia vacuna, algo huele a chamusquina. Hombre, parece que el Presidente de Pfizer tenía muchas papeletas compradas para que le tocara esa lotería, o incluso que él mismo había hecho las papeletas y puesto el número después de que saliera el gordo. Ya se sabe todo supuestamente, que buenos son los americanos con las demandas civiles, que sacan "los cuartos" y hasta "las horas".

Es cierto, que hay unas medidas de seguridad, para que la información no pueda ser utilizada de una forma que distorsione los mercados, favorezca a aquellos que tienen datos y pueden manipular los mismos, en esa cuna de capitalismo, liberalismo... ellos tan sensibles, a la más pequeña brisa que venga del otro lado del charco. Tienen regulados hasta los pelotazos, así manifiestan en sus propios folletos y comunicaciones que pelotazos pasados, no aseguran pelotazos futuros. 

Aunque para la historia quedarán las palabras de Albert Bourla, presidente y consejero delegado (CEO) de Pfizer. "Hoy es un gran día para la ciencia y la humanidad". Con estas palabras celebraba este lunes, (su pelotazo, perdón, en qué estaría pensando), que la vacuna de la farmacéutica había demostrado una alta eficacia por encima del 90% y eso si que no lo ponemos en duda, no tenemos datos.

Bueno, corren chistes, por las redes como coches por las autopistas de China, sobre la vacuna de Pfizer, laboratorio que tiene entre sus productos la siempre apreciada pastilla azul,... y ahora quién se resiste a no sonreír ante los posibles efectos secundarios de una vacuna que han hecho los de la Viagra.

Venga de donde venga, lo haga quien lo haga, la vacuna es ese rayo de esperanza que necesitamos todos

La verdad es que igual, tan solo igual, no se debe ser tan descreído, y sarcástico con quienes posiblemente han logrado un avance tan importante, que nos saque del encierro al que nos tiene sometido el puñetero virus. Desde luego venga de donde venga, lo haga quien lo haga, la vacuna es ese rayo de esperanza que necesitamos todos, y que lamentablemente llegará muy tarde para muchos que se nos han quedado en el camino. 

Por ello, bromas aparte, destacar la importancia de la investigación para salvar vidas, de cómo es necesario invertir en futuro, y esto es invertir en ciencia, que las guerras futuras posiblemente no sean contra el diferente, contra el vecino hostil, sino que serán contra esos virus que son capaces de, silenciosamente, declarar una dictadura con "toque de queda", "estado de alarma" y confinados en nuestros domicilios, e incluso acabar con nuestra forma de vida, y con nuestra propia vida.

Que la información privilegiada sea la que nos llegue diciendo que hemos doblegado a la curva, pero de verdad, que hemos eliminado el puñetero virus, que hemos recuperado la calle, el contacto, que hemos vencido a la dictadura del virus, que los abrazos y los besos ya no son virtuales, sino reales. Esa, y no otra es la información privilegiada que todos queremos recibir.

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