lunes 10/5/21

La falta de transparencia

La falta de transparencia solo beneficia a los que quieren hacer negocio, a esas multinacionales, a esos poderes que cada vez alimentan más al monstruo que quizás ya nos esté devorando.

Estos días ha quedado de manifiesto la falta de transparencia de los contratos firmados por la Unión Europea con las grandes multinacionales. Ha tenido que ser lo que parece un timo "de la estampita y del tocomocho juntos" de AstraZeneca, la vacuna de Oxford, a la cual la Unión Europea ha financiado gran parte de la investigación, ha pagado y comprometido cifras muy elevadas a esta compañía. Sin embargo, en lugar de actuar cumpliendo los contratos, ha optado por la ley del mercado, esto es, vender su producción al mejor postor, así Israel paga más del doble que Europa, y el Reino Unido se ha asegurado de que las dos fábricas de AstraZeneca primero sirvieran al país y después ya se verá. Aquí al igual que con las mascarillas, se ve la importancia de la autosuficiencia.

Hablan que para inicio del verano tendríamos vacunada a más del 70% de la población, la realidad es que pasado un mes apenas llegamos al 2%

Lo cierto es que pocas veces se ha visto un ridículo parecido por parte de la Unión Europea a la hora de firmar unos contratos, que además tienen consecuencias de varios tipos: La primera sin duda la falta de suministro de las vacunas, así AstraZeneca ha recortado más de un 60% las dosis comprometidas, mientras nuestros mandatarios vendían las bondades de sus gestiones, hablan que para inicio del verano tendríamos vacunada a más del 70% de la población, la realidad es que pasado un mes apenas llegamos al 2%.  

La segunda el poder de estas multinacionales, en este caso AstraZeneca pone como justificación problemas en su fábrica de Bruselas, pero sus razones no son ni creíbles, ni justifican la reducción en la entrega de las vacunas. El CEO de la multinacional, además se permite amenazar a la propia Unión, sugiriendo que lo sucedido es, poco menos, que los que han firmado los contratos no se los han leído, dejando a los pies de los caballos a una de las mayores estructuras de poder del mundo, mundial.

Ante tal revuelo la propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha tenido que pedir permiso a la multinacional para dar a conocer los contratos opacos, secretos, confidenciales, para nota. Ya el colmo es cuando se publica el mismo, tachando el calendario y las cantidades, vamos lo más importante, no se puede ser más cutre, y menos responsable. Véase como 26 países, una potencia mundial se tienen que poner casi a los pies de una multinacional para hacer cumplir los contratos por ellos firmados. 

¿Quién es el que manda realmente en este universo comercial?, ¿los estados, o las multinacionales?

Realmente es para preguntarse ¿quién es el que manda realmente en este universo comercial?, ¿los estados, o las multinacionales? Estas últimas han cogido un poder que es para asustar, hoy Google, Amazon, AstraZeneca, Apple, Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson, Alibaba... tienen algunos presupuestos más elevados que los Estados, y una fuerza económica superior, además de mejores gestores, los que fichan del propio poder con sus informaciones privilegiadas, confidenciales, relaciones..., de hecho ahí están las puertas giratorias, para llevarse los que creen les son útiles para sus negocios, muchas veces a costa de pérdidas para los demás ciudadanos.

Tercero está la grave falta de transparencia de quienes contratan con el dinero de todos los Europeos, y esa Unión Europea que tiene directivas, normas para casi todo. La verdad es muy triste que luego quienes no las cumplan sean los que nos dicen a los demás lo que debemos hacer. Siempre he sido un europeísta convencido, de los que casi lloramos de emoción cuando entramos en este poderoso club, sobre todo porque veníamos de tiempos muy oscuros y nos aseguraba un futuro mejor y más justo, pero ya lo manifestó hace décadas un gran político y mejor persona, Juan Mari Bandrés, "las exigencias que pone Bruselas para entrar en Europa a los países no se corresponden con sus actuaciones, si Europa fuera un país, nunca podría entrar en ese club, ya que no cumple los cánones democráticos que exige a los demás". Lo cierto es que se les están viendo las costuras, el tiempo ha pasado y parece que algunos se han dormido en unos puestos muy bien remunerados, donde el manto de la burocracia les esconde de la exigencia popular.

Esta falta de transparencia y sensibilidad se ha denunciado muchas veces en temas como fue la crisis de 2008 donde a Grecia, Irlanda, Portugal, España... nos costaron tantos disgustos, pérdidas de puestos de trabajo, de derechos, y bajada de salarios... de los que todavía no nos hemos recuperado. Cuando parecía que se había aprendido la lección, y que no pueden pagar siempre los mismos lo más duro de la crisis, nos encontramos con supuestos errores, que nos dibujan campos muy oscuros dentro de la misma. La falta de transparencia solo beneficia a los que quieren hacer negocio, a esas multinacionales, a esos poderes que cada vez alimentan más al monstruo que quizás ya nos esté devorando.

La solución pasa por publicar todos los contratos, con luz y taquígrafos, suprimir las patentes para favorecer la producción masiva

Los expertos en estos temas en más de una ocasión han manifestado que la solución pasa por publicar todos los contratos, con luz y taquígrafos, suprimir las patentes para favorecer la producción masiva, tal y como manifestó el Sr. Macron al inicio de la pandemia, después ya no se le oyó, también lo pidieron India, Sudáfrica... Lamentablemente la Unión Europea y demás países ricos en un gesto de insolidaridad total eligieron, vaya Ud. a saber por qué, pero aquí es piensa mal y acertarás, mantener los contratos tapados, oscuros, en secreto, con el fin de proteger los intereses de estas multinacionales. No podemos olvidar cómo se hizo rico en un día vendiendo sus acciones el presidente de Pfizer, eso fue tan descarado que es de lo poco que conocemos, pero ¿cuánta corrupción podemos pensar que hay, donde se mueven tantos millones e interés?

Cuarto la victoria, ya sin duda, sin paliativos de los partidarios del Brexit. Es una baza para aquellos que quieran abandonar el club de la Unión Europea, siempre serán los socios más ricos, y ahí están las fuerzas políticas que sin disimulo ya apuestan por ello. Hoy con el tema de las vacunas le han dado a Boris Johnson lo que no había conseguido con sus posibles mentiras y medias verdades, tener un país detrás de él, y que el Reino Unido pueda tener vacunada a toda su población para abril, mientras la Unión Europea no pueda dar ni una fecha aproximada, esto es muy grave, ya que cada día que pasa, son personas que mueren por la ineficacia de las instituciones. 

Quinto, la pérdida de legitimidad de la Unión Europea. Son días muy tristes, ya que además estos hechos coinciden con el pico de la tercera ola, esto es, cuando más se necesita proteger a los ciudadanos, cuando su salud corre más peligro, y una organización, un país que no es capaz de dar seguridad a la vida de los que la componen pierde legitimidad. Si en Europa, donde saltan sus  muros para llegar al oasis, estamos así; pensemos cómo estarán en esos países donde la vida parece que no tiene valor, ni dinero para comprar las vacunas... Seguimos en ese mundo de "sálvese quien pueda", y la solidaridad siempre es una revolución pendiente.

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