sábado 29/1/22

Una caricatura al 20D

Un repaso con “unas gotas de humor y algo de ironía” de los candidatos de los principales partidos que se presentan a las próximas elecciones generales del 20 de diciembre.

Ya tenemos suficientes problemas, que no nos creen más quienes se pasan el tiempo dando recetas mágicas y prometiendo mundos maravillosos, que no nos metan más presión. Que los sacerdotes de la verdad, que ahora se multiplican alabando a los suyos, por tierra, mar y redes sociales, dejándonos  su veneno, anunciando los desastres apocalípticos si ganan los morados, los de naranja, los verdes, o incluso los entreverados.

Con unas gotas de humor, y algo de ironía, pero siempre desde el respeto, que no se quiere ofender a nadie, ni herir susceptibilidades, que la pluralidad y la libertad son bases muy sólidas para tener una sociedad más justa; vamos a intentar confeccionar "un traje a medida" a los principales candidatos ante las selecciones del 20 de Diciembre. 

Estamos otra vez ante esa famosa frase "como pasa el tiempo", otro año que se va, y otras elecciones a la vuelta del calendario. Como siempre, con aquello "del partido del siglo" y "las elecciones transcendentales". Ahora parece que su gran importancia  se debe, o el pretexto es,  poner fin al bipartidismo en España, o quizás para ser más exactos, establecer un doble bipartidismo; esto es, dos por la derecha y dos por la izquierda.

Es cierto, que estamos ante la primera vez que, según las encuestas, al PP le quitan votos en su propio espacio, y un PSOE que corre el riesgo de perder la representatividad y/o hegemonía de la izquierda. Todos se disputan ese claro oscuro objeto de deseo que es el centro, ya que cerca de 70% de los votantes, según los que saben de esto, se mueve entre el centro derecha y el centro Izquierda. Por ello, parece que los cuatro líderes se disfrazan de"lagarteranas" para conquistar lo que siempre en este país se ha dicho que da el triunfo, subir la montaña sagrada o encontrar la piedra filosofal de ese maravilloso centro, que algunos confunden con su ombligo.

Aparecen nuevas figuras como Albert Rivera, el "Felipe González"  del barrio de la Barceloneta en el centro derecha. Buen verbo, buena imagen, modoso y atento, pero te da la sensación como esos pasteles que tienen una pinta tan buena, tan rica, que te da miedo morder no sea que te decepcione. Es como aquellos decorados que aparecen en las películas de vaqueros que se ven de lejos y no sabes si son realidad o de cartón-piedra. Los resultados de las últimas elecciones catalanas, le están haciendo subir mucho en las encuestas, pero todos sabemos que según Newton en la ley de la gravedad, lo que sube inexorablemente baja, por ello, unos gramos de humildad en el café de las mañanas, no le iría nada mal.

Los hay que rompen con la imagen preestablecida de un dirigente político, como es el caso de Pablo Iglesias, donde algunos le llaman "el pintas", o  "el coletas",  ahora ya no se atreven con lo de "perroflauta". Buen comunicador, experto tertuliano, cercano, apareció de la nada y subió como un "Sputnik" , cuando no se le esperaba, en aquellas elecciones europeas, dando un susto tremendo al poder establecido, con algún riesgo de infarto al conocer los datos del CIS, donde le ponían en la "pole position";  pero quizás su ambición de "conquistar el cielo por asalto"  le jugó alguna mala pasada, como cuando, en pleno debate del Estado del Nación, dio una rueda de prensa como líder de la oposición. Una cura de humildad en Cataluña le ha sentado bien a su discurso y formas, menos positivamente a las previsiones de futuro. Desde la distancia, y a pesar de querer dar pasos hacia ese centro utópico, parecen más una versión 5.0 muy renovada de la marca blanca de IU, muchos de sus cuadros de esa cuna han mamado, y quizás no estaría nada mal quitarse algún complejo.

Por la otra parte, Pedro Sánchez, un tipo majo, agradable, simpático, que las mete de tres, en tres, pero que como el guapo de clase, parece que lo tiene tan fácil, que no se esfuerza lo suficiente, o no lo necesita, que te mira por encima del hombro y  surgen las dudas de si progresa adecuadamente. Muchas veces da la sensación de que hace demasiado ruido para pocas ideas nuevas. Tampoco está muy claro si su amiga Susana le apoya o le hace la cama, y las divisiones según los expertos y los matemáticos no son buenas para multiplicar los votos.

¡Ay! Que decir de D. Mariano Rajoy, un superviviente en un mar de corrupción, alguien que intenta inspirar confianza sin mucho atractivo, ni tiene la fuerza de la juventud de los demás, ni el don de la oratoria, ni una imagen muy cuidada. Presenta un balance donde su aprobado es la economía, pero que hay serías dudas que con ello sea suficiente para que pueda pasar de curso. Eso sí, explicando que 2+2 son 4 y que un plato es un plato, por mucho que Einstein hable de la teoría de la relatividad, está en el umbral de una intención de voto del 30%, que con todo lo que ha llovido se necesitaría un tratado sociólogo, para saber como ha podido llegar a tan altas cuotas, con tantos compañeros metiendo la mano en el cajón. Es como si alguien le hubiera enviado un mensaje "se fuerte Mariano que nuestro futuro está en tus manos".

Por último, y como artista invitado Alberto Garzón  un chaval que cae bien a la mayoría, pero que pocos dicen que le van a votar, más parece la guinda de algún pastel, que un proyecto de futuro, y es que ir contracorriente desgasta mucho.

Nos lo recordaba el poeta, "todo llega y todo pasa, pero lo nuestro es pasar". Es verdad amigos como pasa el tiempo, vuelve el frio, la nieve adorna las montañas, y nosotros a votar el 20D. Eso sí, si queremos , que por muchos que algunos se empeñen "es un derecho, no un deber". El viejo profesor  Enrique Tierno Galván, aseguraba que "los dirigentes tienen que tener los bolsillos de cristal",  para  que no nos pase como decían aquellas pintadas, "el Estado y la mafia se separan", y al lado otra firmada por un famoso mafioso, "nos hemos tenido que separar, nos daban muy mala fama". Para que no suceda esto están esos hermosos programas electorales, esos grandes desconocidos que no se leen ni en las largas noches de insomnio.

Cómo diría don Mariano pasarán las elecciones y ganará el que más votos haya obtenido, o no; y después del 31 vuelve el 1. Ah! y Cataluña sigue estando en la península Ibérica, por los pelos, y en una esquina. Que duro y que pereza.  Ya lo dijo Churchill "El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué no ocurrió, lo que el predijo". No nos hagamos demasiadas ilusiones, que todos recordamos aquello de "no os fallaré".

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