miércoles. 07.12.2022

El valor de los cortometrajes en cántabru

Desde finales del siglo XIX (con la llegada del cine en 1895 y luego de otros formatos de comunicación) se ha establecido una alianza invisible entre el sistema de dominación y la cultura de masas, y por lo tanto, ha sido éste quien se ha convertido en el primer vehículo de comunicación colectivo al presentar una gran especificidad: sonido e imagen, objetivación del lenguaje y estética universal, etc.

Publicamos esta semana este artículo (en vez de a finales de diciembre, dado que en esas fechas del 21 de diciembre se celebra en todo el mundo el Día del Corto), pues sucede que el viernes 9 de septiembre comienza en Santander (del 9 al 17) la denominada Semana Internacional de Cine, que este año cumple su sexta edición, y en donde habrá dos secciones a concurso: la Oficial Óperas Primas (con películas iberoamericanas que no se hayan estrenado comercialmente en España y que sean ópera prima del director) y la sección Cantabria Infinita (cuyo contenido estará formado por películas rodadas en Cantabria en el último año o que sean obras de un productor o director cántabro o afincado en Cantabria), donde serán proyectadas en diversas salas (pantalla exterior del Centro Botín, sala del Casyc o la Filmoteca Mario Camus) diferentes películas de contenido variado, cambiante y dispar.

Con esta excusa, y dado que los cortos también son cine por ser un evento que busca sacar a la luz la singularidad de un formato que evoluciona, muta y crece cada año, en el presente artículo queremos incidir en la importante necesidad de dar a conocer los cortos en cántabru, para que así estos sean un instrumento más de divulgación y de lucha en favor de nuestro idioma. Y es que desde finales del siglo XIX (con la llegada del cine en 1895 y luego de otros formatos de comunicación) se ha establecido una alianza invisible entre el sistema de dominación y la cultura de masas, y por lo tanto, ha sido éste quien se ha convertido en el primer vehículo de comunicación colectivo al presentar una gran especificidad: sonido e imagen, objetivación del lenguaje y estética universal, etc.

Es así y de esta manera como “la masa”, o si se prefiere, “el rebaño”, entra en contacto con el mundo de la imagen (que previamente ha sido construida a fin de crear una realidad delimitada y siempre acotada), la cual es finalmente definida y determinada para el consumo exagerado (y no pocas veces enfilado y alienante que hoy en día podemos ver a cada momento y a cada instante), de esta una realidad condicionada y supeditada, limitada y siempre subordinada a los cánones impuestos por las corporaciones político-industriales dominantes del momento.

El sustrato de la masificación de la cultura está directamente vinculado a la diversión

Es decir, el sustrato de la masificación de la cultura está directamente vinculado a la diversión, al tiempo que sirve también como medio para la distracción o el entretenimiento, el pasatiempo y el espectáculo, muchas veces soez, grosero y chabacano. Es por esto por lo que los medios de comunicación demasiadas veces sirven y son utilizados en la medida que absorben las aspiraciones y los deseos de grandes contingentes humanos, y los devuelve, más tarde (y ya de forma mistificada) como puros y meros signos abstractos y vacíos, al envés de proporcionar una verdadera sensación de satisfacción, recreando así nuevos deseos; la mayoría de los cuales son claramente inaccesibles e inalcanzables para una gran mayoría de la población.

¿Qué hacer entonces? ¿Cómo competir con y ante un gigante que cuenta con todos los medios y dispositivos a su alcance para hacer valer sus ideas y pensamientos, opiniones y formas; lógicamente en lenguas mayoritarias, y, por lo tanto, excluyentes con respecto a las lenguas que son minoritarias como ocurre con el cántabru?

La respuesta es muy fácil y también estratégica: a través de la proyección de cortos en lengua cántabra que sirvan para que organizaciones y empresas abran espacios donde poder convocar a jóvenes y a adultos, a promover este talento lingüístico en favor de una lengua que es patrimonio de todo un pueblo.

Y si no es o son productoras del estilo Morena Films, la Terraza Films, o cualquier otra parecida, a lo mejor sí que lo pueden ser otras productoras audiovisuales independientes que en Cantabria apuesten decididamente por dar protagonismo, importancia y visibilidad al cántabru. Pues en el fondo un cortometraje, o si lo preferimos en formato coloquial, un corto, al final no deja de ser una producción audiovisual cinematográfica que aproximadamente dura desde menos de un minuto hasta los 30 minutos. Los géneros de los cortometrajes abarcan los mismos tipos que los de las producciones de mayor duración, pero debido a su coste menor se suelen usar para tratar temas menos comerciales, o en los que el autor tiene una total libertad creativa para poder ejecutar lo que desea.

Los cortometrajes, por su duración, se muestran perfectamente adaptados para su uso en el ámbito educativo

Los cortometrajes, por su duración, se muestran perfectamente adaptados para su uso en el ámbito educativo, y más concretamente, para ser adaptados en múltiples escenarios. Y es que el cortometraje es un elemento transmisor de ideas y emociones de primer orden que llega, como pocos, a facilitarnos un sinfín de herramientas y posibilidades educativas. Además de que puede llegar a aportar una gran variedad de desarrollos a unas clases (rompiendo así la monotonía y evitando un tiempo excesivo de concentración del alumno), facilitando así con ello una mejor comprensión y centramiento de las materias y los temas que se desean tratar y dar a conocer.

Para ello es necesario crear antes unas plataformas digitales (páginas web) donde se puedan plasmar los retos sociales y ambientales que enfrentan nuestro país y su cultura. Y para poder realizar antes este concurso y convocatoria, hay que crear previamente un jurado (cineastas, directores, etc.) con expertos que, a través de su visión artística y de talento en la producción, logren calificar de manera profesional y certera cada cortometraje.

Cada año los miembros del jurado pueden premiar, por ejemplo, las siguientes categorías: ficción, documental, animación, experimental, producción y sonido, etc. Estas pueden llegar a ser, por ejemplo, las cinco importantes ventajas de realizar este tipo de proyectos y convocatorias en favor del cántabru:

1. Impulsar plataformas culturales para jóvenes: A través de estos proyectos cinematográficos en corto se invita a los jóvenes a que expresen sus ideas a través de un cortometraje.

2. Reconstruir el tejido social: A través de las historias que los jóvenes cuentan en los cortometrajes nos conectamos con todo lo que esperamos del mundo donde vivimos, y con aquello que nos identifica. En pocas palabras, nos mueve a la acción a través de la reflexión y la consideración.

3. Crear narrativas interesantes: Los temas ambientales y sociales preocupan a los jóvenes, y en general, a toda la sociedad cántabra.

4. Fomentar el trabajo en equipo: La iniciativa individual y particular está muy bien, pero en equipo se pude llegar más lejos.

5. Promover valores: Con estos proyectos se fomenta el desarrollo social, la equidad y la justicia; valores todos ellos que siempre es bueno no perder de vista.

A través de estas iniciativas se puede potenciar, animar, estimular, alentar, reflexionar, activar, impulsar y vivificar muchas acciones que tienen como fin el favor inmediato de nuestro idioma; además de que se abren puertas que conecten a las nuevas generaciones con temas sociales y culturales que dan forma y vida a una sociedad.

Si este año se apuesta en Santander por incidir en todo aquello que tiene que ver con dar valor a lo medioambiental, no en vano la jornada inaugural tendrá como protagonista el estreno del documental “Islas Canarias: Nacidas del Fuego”, de National Geographic (una proyección que tendrá lugar poco antes de cumplirse el año de la erupción del volcán Cumbre Vieja, en la isla de La Palma), que tal si también empleamos (y por ejemplo, y ya para el próximo año) talento y cultura en acción a través de los cortos “ena muestra lengua”.
 

El valor de los cortometrajes en cántabru
Comentarios