jueves 13/5/21

Profesora y profesor de cántabru, y Cátedra de Filología Cántabra. Estudio y formación.

En el actual proceso de configuración, asentamiento y desarrollo de nuestra lengua, va a resultar fundamental el que se formen buenos y adecuados profesores de cántabru.

Daniel Lobete (historiador, profesor de geografía e historia, al tiempo que responsable de investigación de Alcuentru) hacía una interesante reflexión en eldiario.es el 26 de marzo de 2017 con el título: “El patrimonio lingüístico, una tarea pendiente”, dando a conocer que: “La conservación y puesta en valor de una riqueza cultural como ésta (cántabru) no puede dejarse únicamente en manos de asociaciones y personas voluntarias. Se hace cada vez más necesaria la implicación de las instituciones autonómicas en la protección de nuestra variante lingüística propia”.

Pensar que el título garantiza una “posición” en el mercado laboral, sin duda ello es una verdad a medias

“Y poner en valor una riqueza cultural de estas características, aunque no debería ser necesario decirlo, implica ir más allá de la mera recopilación de palabras o vocabulario autóctono. Es necesario y urgente fomentar y facilitar la investigación del patrimonio lingüístico cántabro, continuando la importante labor que lingüistas de prestigio como Ralph Penny o Francisco García González iniciaron hace décadas, y que son la base de lo que conocemos hoy”.

“Proteger el patrimonio lingüístico es una tarea pendiente porque implica también dignificar una forma de comunicarse que ha estado profundamente estigmatizada, considerada erróneamente como una deformación del castellano o una manifestación de incultura”.

Hasta el surgimiento de las universidades modernas del siglo XIX, los seres humanos fueron capaces de evolucionar, de construir, de avanzar, de innovar, de progresar, durante siglos, sin poseer siquiera ningún título ni especialización universitaria.

En el actual proceso de configuración, asentamiento y desarrollo de nuestra lengua, va a resultar fundamental el que se formen buenos y adecuados profesores de cántabru, si verdaderamente deseamos ver como el proceso lingüístico en favor de nuestra lengua cántabra es conducido por las mejores sendas y los mejores caminos; y al tiempo, deja una huella firme y sólida, inmutable y estable en la sociedad para los años venideros.

Con todo, pensar que el título garantiza una “posición” en el mercado laboral, sin duda ello es una verdad a medias; ya que una vez adquirido el título éste hay que perfeccionarlo y aventajarlo con nuevas y revitalizantes enseñanzas y conocimientos, ya que una persona que desee superarse buscará siempre acumular nuevas experiencias profesionales.

El progreso, la innovación y las mejoras no son necesariamente el resultado de haber hecho una tesis de licenciatura, de maestría o de doctorado

En gran medida, los títulos universitarios no son la raíz del desarrollo humano, sino su consecuencia, pues cuanto más desarrollada es una sociedad, más capacidad tiene esta para ofrecer los conocimientos existentes de una forma reglada; lo que al final supone una mayor oferta universitaria, y por ende, una mayor variedad de títulos. Los grados universitarios son la prueba fehaciente de que antes de que se produjera su existencia, hubo otros seres humanos que fueron capaces de formular y transmitir unos saberes que hoy pueden sintetizarse y ofrecerse en esas universidades.

Para convertirse en un profesional solvente no basta solo con poseer un título, ya que también es importante el tener la experiencia y el bagaje necesario que son básicos a la hora de impartir una clase. Y aquí entran en juego muchos y diversos factores: familiaridad y cercanía con la lengua; militancia en organizaciones cantabriegas en defensa del idioma; aportación de trabajos filológicos e históricos, publicaciones internacionales en medios conocidos, ensayos e investigaciones varios relativos al cántabru, etc.

Y es que el progreso, la innovación y las mejoras no son necesariamente el resultado de haber hecho una tesis de licenciatura, de maestría o de doctorado (para obtener el título correspondiente), sino de que esa tesis sea competitiva en el mercado de las ideas; puesto que en el proceso de configuración y conformación de nuestra lengua cántabra, esta faceta y habilidad son de vital y principal importancia.

Se hace oportuna la habilitación de una Cátedra, o Diploma especializado en Filología Cántabra

Todo lo cual no quita para que sea necesaria la institucionalización y la reglamentación de un “corpus” normativo y estandarizado, el cual es, en última instancia, la orientación y la guía que al final son el sostén futuro y necesario para el buen desarrollo de una lengua; y que en última instancia hace posible una continuidad y una enseñanza reglada y coordinada de diversos esfuerzos y voluntades.

Por ello se hace oportuna la habilitación de una Cátedra, o Diploma especializado en Filología Cántabra, el cual tiene como objetivo principal la formación específica de profesores en lengua cántabra para los centros educativos no universitarios de Cantabria (Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, Educación de Adultos), para así dotarlos de herramientas, conocimientos y competencias útiles y necesarias para el buen desempeño de su función.

Con esta Cátedra también se ofrece una formación lingüística y filológica de carácter general, que en última instancia también va a poder facilitar el acceso a otros puestos de trabajo en la Administración Pública, medios de comunicación, instituciones o proyectos culturales, etc.

Con ello se trata de cubrir las necesidades de formación específica en Filología Cántabra (tanto en lo que se refiere al conocimiento teórico, como al dominio práctico de la lengua cántabra), en un nivel universitario y con rigor metodológico y científico, para con ello facilitar el acceso a nuevas salidas profesionales, que sin duda se van a ir produciendo progresivamente en el País Cántabru; y en las que será necesario un conocimiento futuro más riguroso y de más alto nivel en la especialidad de Filología Cántabra.

Dado su carácter, esta Cátedra (o también Diploma de Especialización en Lengua Cántabra) se plantea igualmente como una herramienta útil para proporcionar una especialización en Filología Cántabra, a todo tipo de interesados/as que deseen profundizar en el conocimiento del cántabru; así como de base para posteriormente poderse introducir en la investigación. O lo que es lo mismo: en el campo de la Filología Cántabra en sus muchos y muy diferentes variantes y aspectos.

La clave para la supervivencia del cántabru en la Comunidad Autónoma de Cantabria pasa por reformar el Estatuto de Autonomía

La clave por lo tanto, y para la supervivencia del cántabru en la Comunidad Autónoma de Cantabria, pasa por reformar el Estatuto de Autonomía, y en él reflejar ampliamente diciendo que el patrimonio histórico y cultural de Cantabria es un valor y de una importancia social de respeto, convivencia y entendimiento de primera magnitud. Como tal debe de ser promovido, enseñado y divulgado ampliamente a la sociedad para su buena extensión y divulgación a través de los canales y medios más adecuados que permitan su conocimiento y máxima expresión.

Regular su régimen jurídico, así como los derechos de utilización de los hablantes servirá para favorecer su protección, recuperación, enseñanza, promoción y difusión, no solo en las zonas de utilización predominante, sino también el uso de la lengua en las relaciones de los ciudadanos con las Administraciones públicas.

El Parlamento de Cantabria posee una página, que es esta: https://parlamento-cantabria.es/informacion-general/estatuto-de-autonom%C3%ADa-para-cantabria

A ella se pueden enviar emails y a ella se pueden hacer sugerencias, comentarios y también reflexiones, que en última instancia deben de servir para hacer reflexionar a las diputadas y diputados que se sientan hoy en los sillones de la calle Alta, 31-33 del Parlamento de Cantabria, de la urgente necesidad que hay de dar máxima prioridad a la protección, y sobre todo: divulgación y enseñanza de nuestra lengua de manera real y comprometida a fin de hacer posible su permanencia y salvaguarda.

No tendría por qué ser necesario el tener que acudir con pancartas, gaitas, pito y tambor al Parlamento, para que los diputados y las diputadas escucharan desde fuera las reclamaciones de una ciudadanía que desea que esta lengua no muera. Pero sí que sería muy necesario el que los representantes del pueblo al que representan, tomasen iniciativas de responsabilidad al respecto de la promoción, divulgación, enseñanza y difusión de nuestra lengua cántabra.

Lo ideal es y sería que Cantabria pueda y pudiera asumir plenamente todos los canales que hagan posible tener el control pleno de la cartera de Educación

Si las cosas se hacen bien, todo saldrá bien. El Parlamento de Cantabria puede colaborar con el español a la hora de gestionar adecuadamente todas aquellas resoluciones que garanticen el buen funcionamiento de la educación. No olvidemos que el artículo 27 de la Constitución Española establece el derecho de todos a la educación y asigna a los poderes públicos la obligación de garantizarlo. Actualmente, este derecho solo puede entenderse en el sentido de que la educación que reciben los niños y jóvenes ha de alcanzar unos niveles altos de calidad, independientemente de las condiciones sociales, culturales y económicas de la familia y del entorno.

La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de Mayo, de Educación, modificada por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de Diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa recoge, entre sus fines en el artículo 2.1, que el sistema educativo español se orientará a la consecución del pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos.

Lo ideal es y sería que Cantabria pueda y pudiera asumir plenamente todos los canales que hagan posible tener el control pleno de la cartera de Educación, como así sucede en otros territorios del Estado español. Ser valientes en este sentido es fundamental y necesario a la hora de asumir plenamente las competencias que harán posible el futuro sin interferencias de nuestra cultura e identidad.

Profesora y profesor de cántabru, y Cátedra de Filología Cántabra. Estudio y formación.
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