jueves 13/5/21

Los otros adjuntos

El Gobierno cántabro podría impartir clases de cántabru gratuitas y voluntarias a los hijos de familias cántabras que en la actualidad residen fuera de Cantabria.

Otras iniciativas a resaltar, aparte de la creación de la Academia Cántabra de la Lengua, sería la de crear una Sociedad de Profesores del Idioma Cántabru (sería un organismo profesional) para formar a docentes o profesores de cántabru dirigido a estudiantes, escolares y universitarios; no ya solo en Cantabria, sino en todo el mundo. Esta Sociedad de Profesores del Idioma Cántabru también sería una excelente y una muy adecuada correa de transmisión que podría servir para promover la cultura cántabra en cualquier lugar del mundo.

La Asociación de Cantabristas por la Lengua podría tener como objetivo principal el promover la cultura cántabra en todo el mundo, favoreciendo así el estudio de la lengua cántabra, literatura, historia y traducción; al igual que también sus diversas y variadas manifestaciones artísticas y científicas. El interés por el estudio del idioma cántabro en cada vez más lugares del mundo en los últimos años (ya existen estudiantes en Estados Unidos), ha de encontrar una justa y adecuada respuesta por parte de los estamentos oficiales que aspiran a leer las obras originales de sus más insignes representantes.

La habilitación de una Sociedad de Estudios Cántabros serviría para reunir como socios y colaboradores a estudiantes, profesores, investigadores y cantabrófilos

La misión del Círculo Cántabro de Escritores sería la de promover la cultura cántabra y en cántabru en aquellas naciones, regiones y lugares que se brinden a favorecer la divulgación y enseñanza de nuestro idioma. Preferiblemente debería de tener su sede en alguna Universidad cántabra, y habría de celebrar una conferencia de inauguración fundacional.

La habilitación de una Sociedad de Estudios Cántabros serviría para reunir como socios y colaboradores a estudiantes, profesores, investigadores y cantabrófilos; ofreciendo así un foro para el intercambio de ideas y debates científicos. Al tiempo, esta Sociedad de Estudios Cántabros podría establecer relaciones fluidas y continuas entre los distintos cantabrófilos, instituciones y asociaciones del cantabrismo que pudieran darse o existir en otros lugares y países del mundo.

La Unión de Profesores en Cántabru tendría como misión exclusiva la enseñanza de la lengua cántabra en el país, dirigida sobre todo a las áreas de las unidades educativas y universitarias. Igualmente esta institución podría asesorar a la Universidad de Cantabria en todas aquellas cuestiones relativas y referentes al idioma.

La Asesoría Técnica de Educación en Cántabru sería el órgano exclusivo encargado de facilitar la normal fluidez de las comunicaciones de las distintas organizaciones (oficiales, y no oficiales, institucionales y privadas) que pugnan por dar a conocer el cántabru en todas las áreas del saber.

La organización encargada de recopilar trabajos, tesis, organizar jornadas didácticas, simposios, encuentros de profesores, etc. sería la Liga Cántabra de Divulgación. Una organización ésta que es de vital y trascendental importancia, pues sería uno de los escaparates más visibles; además del frente de lucha y combate más notorio a la hora de dar a conocer el cántabru en cuantos ambientes y foros nacionales e internaciones hubiera y fuera menester.

La finalidad de la LCD sería el desarrollo y difusión de los estudios cántabros a nivel mundial, el intercambio de información científica entre sus miembros, la organización de congresos trianuales y de cursos y jornadas, el estudio de asuntos de interés común referentes a las lenguas, el conocimiento y estudio de las literaturas peninsulares y de los aspectos culturales relacionados con ellas, la publicación de las actas de dichos congresos, y también la colaboración con la Agrupación Internacional de Cantabristas, así como con las diferentes asociaciones nacionales de cantabristas.

La creación de un periódico y de un boletín mensual con informaciones diversas serviría para que la gran familia cántabra se pudiera organizar y estructurar mejor

Igualmente, la LCD sería la encargada de dar mayor publicidad y participación a la labor desarrollada por las personas que apoyan y expanden hoy el cántabru (tanto en Cantabria, como en el exterior), defender sus intereses, así como también dignificar la profesión del cantabrismo en los niveles educativo y académico; así como en la sociedad cántabra en general. Otro de sus aspectos sería la de luchar por equiparar la enseñanza del cántabru a la del inglés.

La Agrupación Internacional de Cantabristas sería un club de prestigio donde se incluirían aquellas personas que por su especial dedicación, trayectoria y obras han destacado profusamente a la hora de dar a conocer la lengua cántabra a lo largo de toda una vida con acierto, habilidad y destreza. Aunque lógicamente habría que dilucidar sobre este asunto a la hora de marcar los listones y los méritos, un buen comienzo (por ejemplo, en lo que respecta a la producción escrita), podrían ser las más de un centenar de obras publicadas en favor de la lengua cántabra a lo largo del pasado siglo XX y el actual siglo XXI se han editado.

La Asociación de Escritores Cantabristas, en sintonía con la Sociedad de Estudios Cántabros y la Unión de Profesores en Cántabru, podría organizar la formación profesional dirigida a la formación de profesores de cántabru en todos los niveles de la enseñanza. Su principal objetivo sería velar por los intereses de la enseñanza del cántabru en todos los niveles del sistema educativo y público.

Estos son los siguientes objetivos específicos que podría cumplir la AEC: Reunir los profesores de cántabru en Cantabria y en todo el mundo. Organizar cursos, seminarios y congresos para el profesorado o el personal docente. Difundir el conocimiento del idioma cántabru en cuantos más ámbitos mejor, etc.

Un Sindicato Cántabro de Profesores en Lengua Cántabra no solo sería una organización sindical y profesional de formación de profesores en lengua cántabra, también tendría como propósitos principales el difundir y promocionar el uso y la enseñanza del idioma cántabro; así como velar por el reconocimiento de la literatura que exista o se publique en cántabru. El SCPLC lo conformarían distintas instituciones o unidades educativas.

Además de servir como un órgano de coordinación entre los distintos centros educativos públicos y privados de todos los niveles (así como el que se dan de y entre los profesores de cántabru), también sería el encargado de ofrecer seminarios, talleres y otras actividades conducentes a mejorar los recursos de que disponen el personal docente y la calidad de la enseñanza de la lengua cántabra en aquellos lugares en donde esta tiene presencia. Su lema podría ser, por ejemplo: "allí donde hay un cántabro, allí también está su lengua".

Los objetos principales de la Asociación Audiovisual en Cántabro serviría para velar por el estudio y la divulgación de la lengua, la literatura, el cine, la cultura popular, la cultura audiovisual y la música e historia de Cantabria. Para ello la AAC tendrría un lugar destacado y prominente, pues se sabe ya desde hace años que son los medios de comunicación audiovisuales la punta de lanza principal y fundamental que crea conciencia y divulgación, audiencia y encuentro, entendimiento y razón.

El Gobierno cántabro podría impartir clases de cántabru gratuitas y voluntarias a los hijos de familias cántabras que residen fuera de Cantabria

El Centro Cultural Cántabro tendría como fin el fortalecer las relaciones humanas, espirituales y culturales entre los distintos territorios que conforman hoy la Cantabria Histórica. Su objetivo principal sería promover el estudio y la enseñanza de la lengua cántabra, así como su respectiva literatura y cultura, en todos los niveles de la enseñanza. Igualmente velaría porque los intereses de la enseñanza del cántabru llegara en todos los niveles del sistema educativo de nuestro país.

La creación (en un principio) de un periódico y de un boletín mensual con informaciones diversas, al tiempo que aperturar una línea o canal permanente de comunicación fluida y estable, serviría para que la gran familia cántabra se pudiera organizar y estructurar mejor; a fin de poder de esta manera extructurar más adecuadamente su futuro en una sociedad cada vez más competitiva y desafiante. Esto facilitaría al CCC el poder tener una más completa información, así como una mejoría en la comunicación con los profesores y los investigadores que pugnan hoy por divulgar y dignificar el cántabru con calidad y profesionalidad.

El propósito del CCC sería, por ejemplo, promover la lengua cántabra (así como su enseñanza), además de ofrecer al personal docente de cántabru como lengua extranjera en las que se realizarían jornadas de formación educativa, actividades culturales, y, por supuesto, contactos con colegas y otros grupos de interés que pugnan  por dignificar las lenguas que hoy se encuentran en una situación grave de vulnerabilidad.

La publicación de una o dos veces al año de un Boletín Cántabro (por ejemplo, una revista dedicada a los estudios de literatura, lingüística, historia, teorías y prácticas culturales), podría ser una buena práctica a desarrollar y a imitar por parte de otras Sociedades afines a la lengua cántabra; pues podría contar con tesis doctorales, tomos monográficos, actas de congresos y homenajes, etc.

La habilitación en las cuatro principales épocas del año (Primavera, Verano, Otoño e Invierno) de un Congreso denominado, por ejemplo: "Jornadas Cántabras por la Lengua", podría servir para dar estímulo e impulso a nuestra lengua cántabra, contando para ello con la participación de escritores y críticos reconocidos que dieran vitalidad a la lengua en estas épocas tan señaladas y especiales del calendario anual.

La Biblioteca Cántabra de la Lengua debería de ser un organismo independiente y autónomo de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, que no obstante se encargaría de guardar y recopilar todo el material cántabru que se realice, publique y edite en esta lengua.

La Cooperación Cántabra de la Lengua, al igual que la Biblioteca Cántabra de la Lengua, sería un organismo que haría las labores de logística y distribución de todo el material cántabru que se publique y se haya publicado hasta la fecha. Él sería el encargado (en sintonía con otras organizaciones) de organizar museos, exposiciones, charlas, debates que giren en torno a la lengua cántabra.

El Gobierno cántabro, a través de Consejería de Educación, Cultura y Deporte (en el futuro mejor: Consejería de Educación y Cultura) podría impartir clases de cántabru gratuitas y voluntarias a los hijos de familias cántabras que en la actualidad residen fuera de Cantabria. Y todo en el marco de un programa que se podría denominar: Agrupaciones de Lengua y Cultura. Para ello, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, podría ofrecer clases en las aulas de los centros educativos donde actualmente más numerosa pudiera ser la presencia de esta población cántabra; con una duración, por ejemplo, de tres horas semanales.

La estructuración de unas Unidades Educativas de la Lengua, son y deberían de ser el embrión futuro y principal de la lengua cántabra, que se esparce y distribuye por las universidades, los colegios, los institutos y los demás organismos y estructuras educativas del país; y que tendrían como fin principal y último, el enseñar y dar a conocer la lengua cántabra de forma y manera voluntaria a la totalidad del pueblo de Cantabria.

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