martes 26/10/21
OCIO

Descubre los helados más sabrosos de Cantabria para disfrutar este verano

Los jóvenes han robado siete kilos de helados
Los jóvenes han robado siete kilos de helados

El verano es sol y playa, turismo y gastronomía. Dentro de Cantabria encontramos una rica variedad en cuanto a comida se refiere, desde el pescado más fresco extraído cada día del mar Cantábrico hasta la carne de las vacas tudancas que vemos pastar por las montañas cántabras. Pero si hay un alimento del que se disfruta especialmente en verano es de los helados.

En Cantabria son muchas las heladerías que llevan dispensando este alimentos durante décadas, tanto es así que muchas de ellas son reconocidas más allá de nuestra comunidad, como son los helados de Regma o los artesanales y sabrosos helados de López, entre otros. Y es que, decidirse por un helado u otro en Cantabria puede traer cierta polémica, ya que son muchos los que llevan años acumulando reconocimientos de los defensores del postre más aclamado del periodo estival. Tanto es así que algunas heladerías han creado sus propias recetas, ofreciendo helados de sobaos pasiegos e incluso quesada.

Hay uno que ha conseguido salir ya de nuestras fronteras y es conocido en todo el país. Se trata de Regma, una heladería afincada en Cantabria desde el año 1933 y que destaca no solo por sus sabores, sino también por la generosidad de sus bolas de helado. Regma tiene tiendas repartidas por toda Cantabria, no solo en la capital, y además su fama entre los cántabros y turistas la han llevado a expandirse por otras localidades españolas como Gijón, Ribadesella, Llanes, Aguilar de Campoo, Pamplona, Vizcaya, Vitoria, Valladolid e incluso Madrid.

Como decíamos, se trata de helados con el sabor de antaño y una larga tradición que se remonta a 1933, cuando Marcelino Castanedo Miera adquirió la propiedad de una heladería en venta regentada por italianos en la calle Hernán Cortés, 41 (Santander). Regma es la denominación derivada de la fusión del nombre de sus dos hijas, Regina y Margarita, y que ha ido adquiriendo prestigio hasta la actualidad. Ahora está dirigida por la tercera generación y sigue siendo parada obligada después de un día de playa, un paseo o incluso motivo principal para salir con amigos y familiares: comer uno de las grandes y sabrosos helados Regma con sello cántabro.

Tradición y elaboración artesana también son señas de identidad de los helados Trueba, ubicado en Sarón y reconocido en toda la comarca pasiega. La heladería de Amanda Sainz mantiene las recetas y sabores de antaño y son muchos los clientes que visitan la pequeña tienda de El Ferial de Sarón para disfrutar de uno de los mayores placeres del verano.

Nacidos en la comarca del Besaya, los helados de Covadonga son otros de los más conocidos en la región. El equilibrio entre tradición e innovación también es su punto más característico, con sabores de siempre y nuevos que recorren toda Cantabria en casi una decena de tiendas repartidas por la región y las furgonetas que los acercan a las zonas más costeras para no perderse este manjar en un día de sol y playa.

Los helados López es otro de los emblemas del verano en Cantabria. La pequeña tienda donde se elaboran y comercializan en Ontaneda recibe a miles de visitantes cada verano atraído por el 'boca a boca', y que aprovechan para llevarse tarrinas para poder disfrutarlos también desde casa. Por ello es habitual encontrar cola para hacerse con uno, y es que sus helados bien merecen la pena. Pero hay uno en concreto que se lleva un protagonismo especial, el ya célebre helado de queso de Ontaneda es sin duda su ‘joya artesanal’ más demandada.

En la capital cántabra encontramos también dos heladerías características, Capri y Monerris. La heladería Capri de Santander ofrece el “auténtico” helado italiano y combina los sabores más populares junto con nuevas variedades como kínder, oreo o galletas cookies. Monerris inauguró su obrador de los helados en 1966, diversificándose y modernizándose hasta la actualidad, cuando cuenta con varios locales en Santander.

Para terminar, los helados de Los Pasiegos, en Hoznayo, han encontrado su hueco dentro de la amplia oferta que existe en la comunidad, y lo han hecho creando sus propias recetas con esencia cántabra como los de sobao pasiego o quesada.
 

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