jueves. 18.08.2022

El Ayuntamiento de Noja y el Obispado y Diócesis de Santander colaborarán de forma conjunta en las diferentes actuaciones que se llevarán a cabo en la Iglesia de San Pedro, ubicada junto a la Plaza de la Villa, para solucionar diferentes problemas y complicaciones surgidos a raíz de las inclemencias del tiempo.

Dichos trabajos contarán con una subvención por parte del Consistorio de 18.000 euros, partida contemplada en el Presupuesto General del municipio para 2022 y que, según consta en el convenio firmado entre la Administración local y la institución religiosa, estará destinado a impermeabilizar y sanear los paramentos exterior e interior, las cubiertas y las bóvedas de la Iglesia de la Villa.

La subvención estará destinada a sufragar aquellos gastos ejecutados hasta el 31 de diciembre del presente año, y deberán estar justificados de conformidad con la normativa en vigor, respondiendo siempre de manera indubitada a la naturaleza y normal desarrollo de los trabajos. Por tanto, no serán gastos subvencionables aquellos que no estén relacionados de forma directa con las actuaciones que se van a realizar.

Asimismo, y siguiendo las máximas de transparencia y buen gobierno que caracterizan la gestión del Ayuntamiento con este equipo de gobierno, cuando el importe del gasto subvencionable supere las cuantías que establece la ley para el contrato menor, el Obispado deberá solicitar como mínimo tres ofertas de diferentes proveedores, siendo la elección conforme a criterios de eficiencia y economía. Dicha elección, además, deberá justificarse en una memoria en caso de que no recaiga en la propuesta económica más ventajosa.

La subvención municipal es compatible con otras ayudas o recursos que procedan de otras administraciones o entes públicos o privados, tanto nacionales como de la Unión Europea u otros organismos internacionales, aunque en ningún caso podrá superar el coste de la actividad subvencionada.

El alcalde de Noja, Miguel Ángel Ruiz Lavín, ha señalado que “el Ayuntamiento tiene como objetivo preservar el patrimonio cultural de la Villa”, del que la Iglesia de San Pedro es “parte fundamental, por su historia y por la importancia que para muchos vecinos tiene la actividad social y religiosa que desarrolla”.

En este sentido, ha subrayado que “el paso de los años, el uso y las condiciones climatológicas han afectado a varios puntos del edificio”, pudiendo verse “marcas de humedad en el interior”, lo que no solo es un perjuicio para la construcción, sino para la salud de los vecinos.

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