domingo 22/5/22

El Grupo Regionalista en el Ayuntamiento de Santander propondrá en el próximo Pleno la creación de una mesa de trabajo para lograr un Pacto por la Seguridad en los barrios, que abarque el diseño, organización y funcionamiento de la política de seguridad en los mismos y que cuente con representación de los grupos políticos, sindicatos y asociaciones de vecinos.

El objetivo de este plan es asegurar la convivencia pacífica, la utilización respetuosa y ordenada de las vías y de los espacios y, en general, la garantía de la seguridad física de las personas y sus bienes, ha explicado el PRC en un comunicado.

Para el portavoz de la formación, José María Fuentes-Pila, la prevención, persecución y erradicación de comportamientos incívicos y violentos en la ciudad debe ser prioritario hasta conseguir mejorar la seguridad, bienestar, calidad de vida y convivencia pacífica para todos los santanderinos. Y este pacto, ha explicado, ayudará a acordar entre todos un escenario de prevención y un marco de actuación en el campo de la seguridad; "unos principios desde los que intervenir, unas prioridades a las que atender y unos objetivos que alcanzar" para evitar incidentes como los ocurridos recientemente con la quema de contenedores o la inseguridad en ciertos barrios como demandan los vecinos de Isla del Óleo en Nueva Montaña.

"Entendemos que, en materia de seguridad, la actuación desde los barrios, la presencia en éstos de un número suficiente de policías, y la participación debe ser un elemento esencial a la hora de abordar los diagnósticos de seguridad y evaluar la efectividad de las actuaciones llevadas a cabo en los mismos", ha indicado Fuentes-Pila.

Esta política de seguridad centrada en los vecinos, y en los diferentes barrios según sus necesidades, giraría en torno al principal recurso del Ayuntamiento que es la Policía Local. "Entendemos que el modelo de policía de barrio debe conocer cada barrio, ser próximo a los vecinos, y estructurar sus centros de decisión de forma descentralizada, permitiendo una participación de la ciudadanía y las asociaciones, permanente y viva, aumentando con ello su efectividad gracias al contacto estrecho con el barrio y sus vecinos", ha señalado.

Los regionalistas han apuntado que dicho modelo, "contrastado y con éxito" en diferentes ciudades, ha contribuido a reducir la tasa de delitos y a lograr una mejora en la percepción y relaciones de la policía con la comunidad y los vecinos. "Se trata de establecer canales de comunicación directa entre la policía de barrio asignada a la zona con asociaciones de vecinos y ciudadanos particulares, con el fin de atender demandas y/o preocupaciones dentro del ámbito de actuación competencial de dicha figura", ha concluido.

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