sábado 27/11/21

El Ministerio de Sanidad ha aconsejado no mantener relaciones sexuales con la pareja si se tienen síntomas compatibles con la COVID-19, la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus, como, por ejemplo, fiebre, tos, sensación de falta de aire, disminución del olfato y el gusto, escalofríos, dolor de garganta y cabeza, debilidad general, diarrea o vómitos. Y es que, aunque por ahora no se ha detectado la presencia del virus en fluidos vaginales, sí se ha comprobado que está presente en el semen, saliva y heces. Por ello, el departamento que dirige Salvador Illa ha asegurado a la población que la "pareja sexual más segura frente a la COVID-19 es alguien con quien se convive habitualmente y no presenta síntomas que puedan sugerir que padece la enfermedad".

"Tras el periodo de confinamiento a causa del estado de alarma por COVID-19, es previsible que las personas comiencen a retomar los encuentros sociales, incluidas las relaciones sexuales. Por ello es importante ser conscientes del riesgo que supone una exposición con contacto interpersonal directo y estrecho que puede ser de riesgo tanto para el nuevo coronavirus como para el VIH y otras infecciones de transmisión sexual", ha señalado Sanidad en una infografía.

El Ministerio ha recordado que la mayor transmisibilidad de la COVID-19 ocurre desde 2 días antes del inicio de síntomas y durante la primera semana

Asimismo, el Ministerio ha recordado que la mayor transmisibilidad de la COVID-19 ocurre desde 2 días antes del inicio de síntomas y durante la primera semana por contacto con las gotas respiratorias, las cuales infectan a otra persona a través de la nariz, los ojos o la boca directamente, así como tocar la nariz, ojos o boca con las manos que han tocado superficies contaminadas por estas gotas.

"La mayoría de las personas adquieren COVID-19 de otras personas infectadas con síntomas. No obstante, cada vez hay más evidencia del papel que tienen en la transmisión del virus las personas sin síntomas o con síntomas leves", ha destacado Sanidad en el trabajo, para recomendar acudir al médico o al centro sanitario en el caso de que se haya tenido una práctica de riesgo de infección de transmisión sexual.

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