domingo 23/1/22

La Clínica Mompía, perteneciente al Grupo Igualatorio, ha confirmado este lunes en un comunicado lo que considera un incumplimiento de las obligaciones de pago por parte de la Federación Cántabra de Fútbol (FCF). En el escrito el director general de la Clínica, Pablo Corral, ha asegurado que “a la vista de los comentarios vertidos en medios por el presidente de la FCF”, José Ángel Peláez, en relación con el contrato de prestación de servicios sanitarios suscrito entre las partes, se ve obligado a aclarar unas manifestaciones realizadas “de forma sesgada y contraria a la verdad”.

Según la entidad sanitaria, el contrato firmado “establecía un precio global y alzado por la prestación de los servicios correspondientes a la temporada 2018/2019, que se facturaba por mensualidades”. Esto implica que a cada mes le correspondía una doceava parte del precio anual, “con independencia del coste real de las atenciones prestadas en el período, más un precio variable al que se hace referencia en el párrafo quinto del presente escrito”.

Clínica Mompía declara que ha cumplido "fielmente el contrato y que ha actuado con absoluta buena fe, honestidad y espíritu de servicio"

En base a esto, Corral defiende que “Clínica Mompía cumplió estrictamente el contrato emitiendo mensualmente facturas por tales importes”, aunque reconoce que “por cuestiones meramente administrativas, asignó a las distintas asistencias un coste que no procedía valorar y que, además, no se correspondía con el real”. Un “defecto administrativo”, como lo califica, que la Clínica perteneciente al Grupo Igualatorio procedió a corregir anulando las facturas de cada mensualidad y emitiendo otras “sin desglose de asistencias, por importe idéntico, especificando que la cantidad respondía al prorrateo mensual de la suma fija anual, de acuerdo con lo previsto en el contrato”.

De todo este procedimiento, asegura Clínica Mompía, era consciente el presidente de la FCF, quien ha aprovechado el “mero error de asignación de costes por asistencia” de la entidad para “hacer pública determinada información de forma totalmente parcial y contraria a los hechos”. Como ejemplo pone la publicación de “relaciones de importes por atenciones sanitarias que conoce perfectamente que no se ajustan a la realidad, debido a que esas facturas han sido previamente anuladas y corregidas, todo ello con el indudable ánimo de desprestigiar a esta entidad”.

A todo esto añade que el contrato al que hace referencia establece un número de 123 intervenciones quirúrgicas, y una vez superada esa cantidad “se satisfarían honorarios adicionales”. “Las intervenciones realizadas al amparo del contrato superaron ampliamente la cifra indicada”, ha señalado Clínica Mompía en el comunicado, motivo por el cual, al final de la temporada, “se emitió la correspondiente factura, la cual contenía un error por exceso en el cómputo de las mismas”. Este error se subsanó anulando dicha factura y emitiendo otra en su lugar con el importe correcto “que la Federación Cántabra de Fútbol olvida mencionar en sus publicaciones”.

Asimismo, la entidad sociosanitaria denuncia que la FCF adeuda, al menos, “el importe de esta última factura y las mensualidades de julio y agosto de la temporada 2019/2020”.

“Por todo lo expuesto, Clínica Mompía declara que ha cumplido fielmente el contrato y que ha actuado con absoluta buena fe, honestidad y espíritu de servicio, siendo exclusivamente imputable a la Federación Cántabra de Fútbol la resolución del mismo por incumplimiento de sus obligaciones de pago”, concluye.

“Hemos acudido al juzgado porque consideramos que es falsa”, ha sentenciado el presidente de la Federación

FEDERACIÓN

Tras emitir este comunicado, este medio se ha puesto en contacto con José Ángel Peláez, quien ha negado la mayoría de los extremos recogidos en el comunicado de Clínica Mompía y ha calificado de “escándalo” la actitud de la entidad sanitaria, que a su juicio “debería pedir perdón”.

Respecto a las mensualidades facturadas, el presidente de la FCF ha asegurado que el contrato “no lo establece”, detallando únicamente “tres periodos de pago” y que “se remitirán facturas con arreglo a la temporalidad del contrato”. Asimismo, y respecto a los “errores administrativos reconocidos” por Clínica Mompía, ha matizado que “hay facturas de operaciones a jugadores que no han pasado por quirófano”, y critica que se han incluido como operaciones intervenciones que no tienen las características para ser consideradas como tales. 

Peláez ha explicado a eldiariocantabria.es que las facturas que, en principio, debían corregir a las anuladas por el “defecto administrativo” reflejaban “la misma cantidad”, por lo que a su juicio la FCF no tiene “ánimo de desprestigiar” a Clínica Mompía, sino que “se ha desprestigiado sola”. Sobre las desviaciones en las facturas, ha recordado Peláez, la FCF solicitó la documentación y los datos para poder analizar lo ocurrido, pero “se han negado” argumentando que la Ley de Protección de Datos “no les permite dar esa información de los operados”. “Esos datos son de la Federación Cántabra de Fútbol porque los pacientes son federados”, ha explicado el presidente de la entidad deportiva.

Sí ha reconocido que ha habido más intervenciones de las 123 previstas. Según los datos que les ha facilitado Clínica Mompía, 241, prácticamente el doble. Pero en referencia a la deuda que presuntamente tiene la FCF con Clínica Mompía por esa última factura sobre estas operaciones de más respecto a las contempladas en el contrato, y que asciende a 230.000 euros, Peláez ha asegurado que el caso ya está en manos de los tribunales y “pendiente de revisión porque incluye algunas intervenciones que creemos que no deberían estar ahí”. “Hemos acudido al juzgado porque consideramos que es falsa”, ha sentenciado el presidente de la Federación, quien también ha aclarado que no se deben las mensualidades de julio y agosto de la temporada 2019/2020 porque en esos meses “ya estaba suspendido el contrato” y se había llegado a un acuerdo con Santa Clotilde y el Dr. Cruz.

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