martes 7/12/21

Uno de cada cuatro fisioterapeutas ha sufrido el COVID-19 en España, y al 20% no les han realizado ninguna prueba diagnóstica de esta enfermedad a lo largo de la crisis sanitaria, según un análisis que la empresa especializada en estudios 'on line' Sondea ha realizado para el Sindicato de Enfermería (Satse), tras realizar una encuesta a principios de junio a profesionales de Fisioterapia sobre su situación y condiciones de trabajo en la pandemia.

De acuerdo con los resultados, estos profesionales suspenden con un 3 sobre 10 la cantidad y calidad del material de protección que han tenido a su disposición, viéndose obligados seis de cada diez a reutilizar las mascarillas FPP-2 o FPP-3 para atender a las miles de personas afectadas por el coronavirus.

El estudio señala que siete de cada diez profesionales de Fisioterapia encuestados han trabajado durante la crisis sanitaria (74,9%) y que cerca de siete de cada diez han tenido contacto con pacientes diagnosticados o sospechosos de coronavirus (67%). De los fisioterapeutas encuestados, uno de cada cuatro aseguran haber tenido síntomas de la enfermedad, en concreto, un 26,26%.

En cuanto a las pruebas de detección de la enfermedad, solo tres de cada diez (32,40%) afirman que le han realizado más de una prueba, mientras que a un 47,49 por ciento le hicieron una, y a un 20,11 por ciento ninguna. Las pruebas realizadas han sido PCRs en el 47,55 por ciento de los casos, test rápidos en el 56,64 por ciento y estudios serológicos en el 46,85 por ciento.

En lo que respecta a la protección con la que han contado para realizar su trabajo, la cantidad y calidad del material disponible ha sido valorado por los profesionales durante las peores semanas de la pandemia con 3,74 puntos sobre 10, siendo muy mal puntuada (de 0 a 4) por 6 de cada 10 fisioterapeutas (62,57%). Ahora sigue siendo percibida con una media de 5,7 y es suspendida por un 27,93% de los profesionales encuestados.

Asimismo, ocho de cada 10 fisioterapeutas participantes en la encuesta consideran que habrían necesitado más información y formación sobre el manejo de los Equipos de Protección Individual (81%), y cuatro de cada 10 declaran no haber recibido ningún tipo de información y formación al respecto (42,46%).

De otro lado, cerca de seis de cada diez profesionales han tenido que reutilizar la mascarilla FPP-2 o FPP-3 (59,78 por ciento), mientras que cerca de cuatro de cada diez han reutilizado las batas impermeables (38,55%), y el 14,53% los trajes de buzo de los de un solo uso.

El estudio también concluye que más de un 16% de las profesionales de Fisioterapia han realizado alguna denuncia, escrito de queja o similar respecto a los EPIs o cualquier otra circunstancia relacionada con su seguridad en el desempeño de su trabajo durante las semanas de crisis sanitaria.

Casi el 9% de los profesionales de Fisioterapia que han cumplimentado la encuesta han necesitado ayuda psicológica por la sobrecarga laboral y duras condiciones de trabajo que han tenido que soportar durante muchos días, según el estudio de la empresa Sondea.

Por último, la encuesta pregunta a las fisioterapeutas sobre la implicación de la Consejería de la que dependen, en el caso de trabajar en la sanidad pública, y le dan una nota media de 3,68 sobre 10. En lo que respecta a su valoración de la gestión del centro sanitario o sociosanitario durante la crisis sanitaria, le ponen un 4,68 sobre 10, mientras que puntúan con un 5,6 sobre 10 a la implicación de su responsable o mando superior.

"El estudio supone un muestra más de que, lamentablemente, la falta de previsión y diligencia de las autoridades competentes ha puesto en grave riesgo la salud y seguridad de los fisioterapeutas, así como la de las personas de su entorno, como familiares o amigos, algo que no puede volver a ocurrir en el caso más que probable de una nueva oleada de este grave problema de salud pública", concluyen desde Satse.

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