domingo 22/5/22

El apoyo del partido de ultraderecha Vox al régimen franquista, que llegó tras una Guerra Civil provocada por un golpe de Estado al régimen republicano legítimamente establecido, ha sido una de sus banderas políticas e ideológicas desde su nacimiento. Un apoyo que se ha traducido no solo en no condenar los crímenes que ocurrieron durante las décadas de Gobierno de Franco, sino en tratar de transformar algunos hechos históricos. El último en lanzar un mensaje en este sentido ha sido el concejal de Vox en el Ayuntamiento de Santander, Guillermo Pérez-Cosío, quien ha llegado a afirmar que en la División Azul algunos de estos 'voluntarios' eran “gente de izquierdas” que querían purgar "su pasado antifranquista”.

El edil se ha pronunciado así tras conocerse las intenciones del equipo de gobierno municipal de cambiar el nombre de 15 calles de la capital cántabra para cumplir con la Ley de Memoria Histórica. Al hilo de esto, ha recordado que en 2017 Santander ya cambió el nombre de la calle División Azul, unidad del ejército español que luchó junto a los nazis en la II Guerra Mundial y que, inicialmente, fue creada con el argumento de que estaría compuesta por voluntarios.

Para el concejal del partido de ultraderecha, cambiar el nombre de esta calle es “un error gravísimo”, defendiendo que en esa unidad “no solo había falangistas, franquistas o anticomunistas”, que habrían ido voluntarios, sino “también republicanos e incluso gente de izquierdas deseosos de abandonar la miseria de posguerra o hacerse perdonar su pasado antifranquista”, ha explicado.

Diversos informes han demostrado que la División Azul no estuvo solo compuesta por voluntarios, también de personal desafecto al franquismo y soldados con mal comportamiento. De hecho, algunos de estos informes califican este cuerpo militar como un batallón de castigo para aquellos que se oponían a la dictadura.

José Luis Rodríguez Jiménez, profesor Titular de Historia Contemporánea de la Universidad Rey Juan Carlos, recoge en un artículo que diferentes anotaciones realizadas por el personal del servicio de investigación de la propia División Azul acerca de aquellos marcados como “indeseables” resultan “sobrecogedoras”, al definir a estos ‘voluntarios’ como “desertor del Ejército. Padres fusilados por rojos”, “dos hermanos fusilados por ideales extremistas y otro figura en el censo de huidos de la provincia de León” o “por su corta edad no tiene antecedentes políticos, pero su familia es de ideas izquierdistas y su padre fue fusilado por tropas del Ejército Nacional”.

Sin embargo, para el concejal de Vox en el Ayuntamiento de Santander, cambiar el nombre de esta calle es una “falta de conocimientos” y “mala intención” del gobierno local, argumentando que “todos merecían ese modesto reconocimiento y sólo por ello se debería reponer el nombre de la calle”.

El representante de la ultraderecha ha aprovechado también para arremeter contra la Ley de Memoria Histórica, que considera que solo pretende “borrar nuestra Historia y rehacerla al gusto de socialistas y comunistas con el apoyo incluso de otros partidos que, aunque no se denominan de izquierdas, siguen fielmente sus postulados”.

Pérez-Cosío ha añadido que “en plena crisis económica, con la luz, la gasolina o la cesta de la compra en máximos históricos, la prioridad de Cs en Santander es cambiar el nombre de calles, como se lo pide una izquierda movida por su afán revanchista, que no busca la reconciliación entre españoles, sino ganar ochenta años después una guerra que perdieron” y que supuso varias décadas de la única dictadura de corte fascista que hubo en Europa tras las II Guerra Mundial.

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