miércoles 8/12/21
CORONAVIRUS

El Gobierno prepara una tercera prórroga del estado de alarma hasta el 10 de mayo que podría incluir medidas para la desescalada

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, durante el anuncio de la segunda prórroga del estado de alarma
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, durante el anuncio de la segunda prórroga del estado de alarma

El próximo 22 de abril el Congreso de los Diputados acogerá una nueva sesión plenaria en una Cámara prácticamente vacía. Allí, como ya adelantó el propio presidente, Pedro Sánchez, el pasado día 9 de este mes, se abordará, votará y, presumiblemente, se aprobará una nueva prórroga del estado de alarma, la tercera. Para eso, y siguiendo los plazos que se vienen dando desde que comenzó la crisis sanitaria por el coronavirus, Sánchez debería anunciarlo este sábado en una rueda de prensa. Pero todo apunta a que esta tercera prórroga tendrá una novedad: las medidas para la desescalada del confinamiento.

Así se desprende de las declaraciones realizadas tanto por miembros del Ejecutivo central como por presidentes autonómicos, y que han sido confirmado por fuentes del Gobierno central a diferentes medios. La propia portavoz del bipartito PSOE-Unidas Podemos y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lo avanzaba este jueves: “es probable que se produzca” una nueva ampliación del estado de alarma, que al tener que ser en periodos de 15 días, se alargaría hasta el 10 de mayo.

Sin embargo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez podría empezar a abrir la mano en las medidas de confinamiento, permitiendo la realización de algunas actividades muy limitadas. Esta flexibilización que está estudiando el Gobierno podría pasar por permitir la realización de ejercicio durante un plazo concreto (la idea más extendida sería una hora) y permitir que los niños puedan salir a la calle durante un tiempo limitado. También se valora la posibilidad de abrir determinados negocios, siempre manteniendo unas medidas de seguridad.

En todo caso, no parece que estas medidas se vayan a implantar desde el mismo lunes 27 de abril, fecha en la que entraría en vigor esta tercera prórroga. Aunque todo dependerá de las valoraciones técnicas, una de las posibilidades sería realizar esta desescalada de forma progresiva, tomando como referencia el puente de mayo, algo similar a lo ocurrido en Semana Santa.

Lo cierto es que con estas medidas el Estado daría respuesta a las demandas de algunos presidentes autonómicos como Íñigo Urkullu. El Lehendakari vasco adelantaba este viernes que pedirá a Sánchez que se activen “varias medidas de descompresión social y económica”, entre las que mencionaba la posibilidad de que los niños puedan salir a la calle, y la apertura limitada y escalonada de comercios y pequeños negocios “con estrictas medidas de seguridad y de distanciamiento físico”.

Las fechas que manejaría el Estado se enmarcan, además, en la línea de otros países europeos, que mantienen las medidas adoptadas hasta la primera quincena de mayo. En todo caso, la desescalada no será algo que aborde España de forma unilateral. La ministra Montero aseguraba en rueda de prensa que será un “grupo de desescalada” a nivel europeo el que analice los “escenarios en los que progresivamente la población” recuperará la normalidad, que en ningún caso será como se había vivido hasta que comenzara la crisis sanitaria. En dicha desescalada europea se incluiría, por ejemplo, la apertura del tráfico aéreo.

Las medidas que maneja el Estado ya se han aplicado, en mayor o menor medida, en diferentes países. En Francia, por ejemplo, se permite el ejercicio en la calle, mientras que en Italia han podido empezar a abrir librerías y tiendas de ropa para los más pequeños. En todo caso, el grado de aplicación de estas medidas dependerá de la evolución del virus. A este respecto, el Ministerio de Sanidad asegura que se está doblegando la curva, como demuestra la reducción “semana tras semana” en el número de contagios.

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