jueves 5/8/21
MEMORIA HISTÓRICA

Volver a ganar la Guerra Civil

Pablo Casado sonríe las palabras de Ignacio Camuñas
Pablo Casado sonríe las palabras de Ignacio Camuñas

“La principal responsable de la guerra civil fue, a mi juicio, la República”. “El 18 de julio de 1936 no hubo ningún golpe de Estado en España”. Éstas y otras sandeces han sido las recientes palabras del eminente ministro de la época de la transición democrática, señor Ignacio Camuñas, ante la sonrisa de cómplice del líder de la oposición y responsable del Partido Popular, señor Pablo Casado.

Me encantaría poder afirmar que el argumentario del señor Camuñas parte de su inabarcable trabajo de investigación histórica en las últimas décadas, tras la publicación de decenas de libros, artículos de investigación y conferencias magistrales de las que sientan cátedra. Pero no, su postura ni es novedosa ni se deja llevar por una investigación rigurosa del pasado. En esencia, su absurdo discurso esconde la necesidad que tienen las derechas españolas de volver a ganar la guerra civil ante la emergencia de unas izquierdas que, según ellos, quieren obtener una victoria en el presente tras la lejana derrota del 1 de abril de 1939. Puestos a no recordar, que es lo mismo que no tener memoria, las derechas de nuestro país ni siquiera recuerdan el famoso discurso en el que Santiago Carrillo presentaba al Partido Comunista a las primeras elecciones democráticas de 1977 con el deseo de “olvidar una guerra perdida tiempo atrás”.

Las palabras del señor Camuñas allanan el camino del Partido Popular para el debate de la Ley de Memoria Democrática en el Congreso de los Diputados. Según la lógica conservadora, nada hay más efectivo ante la opinión pública que la perorata de un antiguo ministro de su idílica transición hacia la democracia si se trata de hablar de la memoria del pasado. Han sido cientos los colegas de disciplina que, absortos ante sus ilógicos argumentos, animan al señor Camuñas a trabajar en aras de la “verdad histórica”. Permitidme deciros, compañeros y compañeras, que tal premisa es absurda: él ya ha llegado a la verdad, su verdad, y me imagino que sin leer un solo libro sobre el tema. 

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