jueves 5/8/21
MEDIO AMBIENTE

Trasladan a León a la osezna recogida en Somiedo tras su buena evolución en Cantabria

Osezna recogida en Somiedo
Osezna recogida en Somiedo

La cría de oso pardo cantábrico recogida el 27 de agosto por agentes del medio natural de Asturias en el pueblo de Éndriga, en Somiedo, ha sido trasladada este miércoles al recinto de aclimatación o presuelta de osos pardos ubicado en el monte de Valsemana, en León, dependiente de la Junta de Castilla y León.

El comité veterinario del grupo de trabajo de oso pardo cantábrico ha considerado que no se trata de una osezna apta para una liberación directa en estas fechas

Desde el pasado mes de octubre la osa se encontraba en el Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre (CRFS) que el Gobierno de Cantabria tiene en Villaescusa, desde donde ha sido trasladada debido a su buena evolución, ha informado el Ejecutivo regional en nota de prensa. Tras su recogida, la osezna, que pesa ya 30 kilos, ingresó en el hospital veterinario Buenavista (Oviedo) presentando hipotermia, hipoglucemia, y un peso muy por debajo de lo normal para su edad (6,5 kg -el peso aproximado de un esbardo de 8 meses es de 15-20 kg).

Presentaba asimismo lesiones cutáneas que se diagnosticaron como sarna demodécica por raspado y observación al microscopio, además de numerosas heridas infectadas compatibles con mordeduras. Tras su estabilización, rehidratación, limpieza y cura de las lesiones cutáneas, se instauró un tratamiento farmacológico y se inició su alimentación hasta su traslado, el 29 de octubre, al Centro de Recuperación de Cantabria.

La evolución de la osezna en los dos meses que ha estado ingresada en el centro cántabro ha sido "muy buena", tanto a nivel clínico como comportamental, mostrando cada vez mayores periodos de actividad y juego. En este centro se mantuvo ingresada con una rutina de enriquecimiento ambiental y de hospitalización en aislamiento total y bajo video vigilancia, con el objetivo de fomentar las actitudes normales y evitar su habituación a las personas.

A pesar de que su evolución ha sido muy buena, y ya se puede considerar a nivel clínico como "fuera de peligro", el comité veterinario del grupo de trabajo de oso pardo cantábrico ha considerado que no se trata de una osezna apta para una liberación directa en estas fechas, puesto que su estado clínico, crecimiento y comportamiento aún requieren de cierto control, aunque éste pueda ser menos estricto.

Por ello, los equipos técnicos y veterinarios del Gobierno de Cantabria, de la Junta de Castilla y León, y del Principado de Asturias, junto con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y de los servicios veterinarios del CRFS, han consensuado el traslado de la osezna al recinto leonés.

Las instalaciones de presuelta de osos pardos de Valsemana (La Ercina, León), facilitarán la aclimatación del animal al medio natural de forma previa a su reintroducción, dado que están aisladas, son amplias y cuentan con un adecuado enriquecimiento ambiental.

Por parte de la Junta de Castilla y León se han mejorado las características del recinto de aclimatación, mediante el incremento del número de cámaras de videovigilancia y la recreación de una cueva en el interior de la osera teniendo en cuenta las particularidades del traslado y de la época del año en la que este se produce. En caso de que la evolución sea la esperable, se podría realizar la liberación al medio natural en la primavera de 2021.

REINTRODUCCIÓN DE LA OSEZNA SABA

Las instalaciones de aclimatación de osos pardos de la finca de Valsemana ya fueron utilizadas durante el año 2019 por la oseza Saba, recogida a finales de mayo de 2019 en las inmediaciones del cercado de Proaza (Asturias), y que tras su paso por el Centro de Recuperación del Gobierno de Cantabria y por el recinto de aclimatación de León fue reintroducida con éxito en el Parque Nacional de los Picos de Europa.

Esto fue posible gracias al esfuerzo de coordinación entre las administraciones de las comunidades autónomas de Cantabria, Asturias y Castilla y León y el MITECO, y al equipo humano que desarrolló su trabajo en la finca de Valsemana durante los dos meses que la osezna Saba permaneció en el recinto de aclimatación: desde peones especialistas, agentes medioambientales, celadores de medio ambiente y el personal técnico del Servicio Territorial de Medio Ambiente de León.

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