miércoles 1/12/21

Al menos hasta finales del año pasado los centros penitenciarios de todo el país sirvieron a los reclusos jamones, embutidos y carnes en mal estado, es decir, caducados. Según informa Economía Digital, la responsable habría sido una trama de varias empresas, que distribuyó este jamón por las cárceles.

La red de productores y distribuidores de jamones y embutidos captaba comida caducada o a punto de hacerlo en los supermercados y en vez de enviarla a centros especializados para ser destruida o incinerada, como obliga la ley, cambiaba las fechas de caducidad y las vendía a las cárceles españolas. Sólo Cataluña y Baleares no fueron destino de esta comida en mal estado.

Hasta el momento son cuatro los empresas imputadas en el caso: Valle de los Valfríos, Cash la Temporada, Pescados Saraymar y Porkytrans. Sería esta última, con sede en Murcia pero que operaba en toda España, la que distribuyó los jamones reetiquetados en la nave de la empresa Valle de los Valfríos.

Por su parte, Instituciones Penitenciarias ha confirmado que ha rescindido el contrato de suministro de alimentos con la empresa Porkytrans, donde los agentes del Seprona irrumpieron por sorpresa en abril para incautarse de documentación e inspeccionar sus almacenes, según informa el citado medio. Según este organismo dependiente del Ministerio del Interior, la empresa recibió varios avisos por entregar mercancía en condiciones inadecuadas, sin especificar cuáles eran las carencias. Por lo que le envió varias advertencias antes de cancelar definitivamente su contrato.

La juez cree que la trama obtenía beneficios millonarios al vender comida destinada a la destrucción para los presos. Por el momento, sólo hay una decena de imputados, aunque la investigación prevé llegar a la treintena.