lunes 29/11/21

La Fundación Oso Pardo (FOP) ha iniciado ya acciones legales para pedir el esclarecimiento de la muerte a tiros de dos hembras de oso pardo hace justo una semana -el pasado domingo- en Palencia y Aragón, ambas en el transcurso de cacerías de jabalís.

Una de ellas fue abatida en el Parque Natural de la Montaña Palentina por un cazador que, al parecer, la confundió con un jabalí. La segunda osa muerta se trata de Sarousse, reintroducida en los Pirineos franceses en 2006, y establecida en la Ribagorza aragonesa desde 2010 en donde fue tiroteada también por otro cazador que ha alegado defensa propia.

La FOP ha solicitado a las Fiscalías Superiores de Justicia de Castilla y León y de Aragón que ordenen el inicio urgente de Diligencias de Investigación para asegurar la obtención de todas las pruebas necesarias que permitan aclarar lo sucedido y comprobar si hay responsabilidad penal en los actos de caza mencionados y ello con todas las garantías procesales requeridas, informa a través de un comunicado remitido a Europa Press.

"Los actos de caza de especies en peligro de extinción pueden conllevar penas de hasta dos años de privación de libertad"

"No debe olvidarse que los actos de caza de especies en peligro de extinción pueden conllevar penas de hasta dos años de privación de libertad, y tres años, si es un espacio natural protegido; además de graves inhabilitaciones. Quizás sea el momento de plantearse el agravamiento de las penas de estos delitos, a la vista de la reiteración de estas muertes en circunstancias similares", explican.

En el caso de la Montaña Palentina, se trata del tercer oso tiroteado por cazadores locales en los últimos años, debido supuestamente a confusiones con jabalíes. Una situación que para la FOP exige cambios de calado en la práctica de la caza en zonas oseras, tal y como vienen planteando en las mesas de trabajo con la administración, en concreto con la castellanoleonesa en los últimos dos años. "La FOP considera ineludible que el compromiso de los cazadores en zonas oseras sea firme y formal, es decir, que cada cazador participante reconozca por escrito que es conocedor de las buenas prácticas a seguir en un área con presencia de osos, y se atenga a las consecuencias de no cumplirlo. La FOP comenzará las gestiones de forma inmediata y las extenderá a las administraciones del ámbito pirenaico, así como a mesas de trabajo con la Real Federación Española de Caza para mejorar la formación y la sensibilización de los cazadores", agrega.

Por otra parte, algunas voces están reclamando la prohibición de la caza en zonas oseras. En este sentido manifiestan al respecto que no es un escenario realista debido a la extensa área, de miles de kilómetros cuadrados, por la que se distribuye la especie actualmente. También subraya que uno de los motores fundamentales de la recuperación del oso pardo cantábrico ha sido el diálogo permanente y el acuerdo con los habitantes del territorio; con todos los sectores que integran el medio rural, entre ellos el de la caza. "Esta es una realidad incontestable que es reconocida internacionalmente como un éxito de conservación, y que requiere por parte del conjunto de la sociedad una respuesta alejada de argumentos polarizados", concluye.

WWF PIDE A LAS CCAA CON POBLACIONES DE OSO QUE SUSPENDAN CAUTELARMENTE LAS CACERÍAS DE JABALÍ

La organización ecologista WWF han hecho un llamamiento a las comunidades autónomas que tienen poblaciones de osos para suspender de manera cautelar las cacerías de jabalí al no ser selectivas, además de "endurecer" las condiciones de las prácticas cinegéticas para evitar hechos "tan graves" como los ocurridos este fin de semana con la muerte de dos hembras de oso pardo en Castilla y León y Aragón.

En este sentido, la ONG pide que las batidas de jabalíes se realicen con buena visibilidad y que se impida la práctica cinegética sin la compañía de personal de la Administración, y también se "endurezcan" los permisos de caza. Estos requisitos, señala WWF, tienen que incluirse en el desarrollo de nuevos protocolos y condiciones "mucho más estrictas" antes de permitir la caza en zonas oseras, lo que debe aprobarse e incluirse en los documentos de planificación correspondiente de las comunidades autónomas implicadas.

Además, WWF reclama a la Junta de Castilla y León que actualice su Plan de Recuperación del Oso Pardo, que está "desactualizado" debido a que data de 1990. Estas reivindicaciones se producen por los hechos acaecidos el pasado fin de semana en el que han muerto dos osas de dos poblaciones en situación crítica, una la población oriental y la otra, la subpoblación la subpoblación pirenaica.

WWF indica que el animal fallecido tenía una cría, lo que hace que la pérdida sea más grave

En el caso de la osa de Fuentes Carrionas (Montaña Palentina), WWF indica que el animal fallecido tenía una cría, lo que hace que la pérdida sea más grave. "Cada ejemplar perdido es un paso atrás en la carrera por la supervivencia de esta especie amenazada de extinción", recalca WWF. Ambas poblaciones, según expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) tienen poco más de 50 ejemplares de cada población.

"Es urgente poner freno a esta sangría. Estas batidas de caza con el pretexto de controlar las poblaciones de jabalí son letales para especies como el oso y el lobo y una de las principales causas de mortalidad en la Cordillera Cantábrica y en el Pirineo, y las administraciones lo saben. Deben ser prohibidas ya tal y como se están llevando a cabo ahora", ha explicado el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo. Además, la organización ecologista denuncia que el área de la Cordillera Cantábrica donde murió la osa en Fuentes Carrionas se ha convertido en un "auténtico punto negro" y en un sumidero para los osos de la subpoblación oriental porque concentra la mayor parte de los casos de osos muertos y tiroteados en los últimos años.

Por su parte, la Fundación Artemisan también he reclamado investigar los hechos para esclarecer lo ocurrido en las "lamentables" muertes de las dos osas pardos. Sin embargo, defiende que no se debe "de ninguna manera" vincular estos dos hechos con el "gran" trabajo que los cazadores desarrollan día a día. Por ello, han resaltado que el colectivo de cazadores españoles lleva décadas "trabajando codo con codo" con la Fundación Oso Pardo en proyectos de conservación de la especie.

Asimismo, Artemisan insiste en la necesidad de que los cazadores que participen en jornadas en zonas oseras, y en cualquier zona en general, sean conocedores de las buenas prácticas y protocolos necesarios y subrayan que "nunca se debe disparar sin tener total seguridad y visibilidad de la pieza".

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