viernes. 01.07.2022
MEMORIA HISTÓRICA

A pesar de la La Ley de la Memoria Histórica en España se sigue homenajeando al fascismo

Han pasado casi 10 años desde que entró en vigor, pero hay ciudades como Santander y provincias como Toledo que recuerdan el Franquismo.

El pasado martes, 31 de mayo, el Ayuntamiento de Santander aprobaba por unanimidad el cambio de nombre de varias calles que hacían referencia a la Guerra Civil, a la dictadura franquista o al fascismo. Casi 10 años después de que entrara en vigor la Ley de la Memoria Histórica, Santander daba un paso más en su aplicación, aunque todavía queda mucho por recorrer en la capital cántabra. Pero esta parsimonia no es exclusiva del equipo de Gobierno municipal, liderado por el ‘popular’ Íñigo de la Serna.

No hay que olvidar, por ejemplo, que apenas quince días antes, en el pueblo de Guadamur (Toledo), la vulneración de esta ley fue más que evidente y dio la vuelta al mundo. Lo que tendría que haber sido un espectáculo para todos los públicos donde primase el valor del patrimonio y la cultura se convirtió en una clara exhibición propagandística de diversos regímenes genocidas.

Todo porque en el castillo de este municipio gobernado también por el PP se llevó a cabo una proyección de “video mapping” con motivo de las novenas Jornadas Visigodas. Una proyección que, bajo el nombre ‘Lux Gothorum’, dejó ver las figuras del dictador Francisco Franco, así como las de Adolf Hitler, el comandante de las SS y uno de los principales responsables del Holocausto, Heinrich Himmler, y el mariscal Phillippe Petáin, dirigente de la Francia de Vichy tras la ocupación nazi.

Dicha proyección no denuncia precisamente a estos mandatarios, llegando incluso a ensalzar el papel del dictador Francisco Franco. Es más, en el vídeo se resalta “la pericia de Franco para mantener la neutralidad de España en la Segunda Guerra Mundial”. La excusa dada ante el revuelo generado fue que no se había visualizado previamente.

Franco en Santander

Esta polémica ha coincidido en el tiempo con lo sucedido en Santander en las últimas semanas, cuyo último capítulo ha sido el cambio de nombre de las calles. Varias asociaciones y grupos políticos municipales han denunciado que la capital cántabra es la ciudad europea con más símbolos de una dictadura, mientras que el cementerio de Ciriego podría llegar a tener los restos humanos de más de 1.000 fusilados bajo el régimen de Franco.

A pesar de todo ello, en la ciudad siguen existiendo una veintena de calles que hacen referencia al Franquismo, algunas tan conocidas como General Dávila, y se mantienen dos monumentos que, aunque se eliminarán en los próximos días, todavía siguen en pie.

A todo esto hay que sumar el hecho de que Santander fue la última ciudad española en eliminar la estatua ecuestre de Francisco Franco que dominaba la Playa del Ayuntamiento, y cuya retirada se produjo con motivo de las obras del aparcamiento subterráneo.

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