miércoles 26/1/22

La Junta de Castilla y León mantiene la vigilancia en la zona de Fuentes Carrionas (Palencia) para localizar un osoque fue disparado este sábado durante una cacería en la Reserva Regional de Caza Fuentes Carrionas. Al parecer, uno de los cazadores confundió al animal con un jabalí y efectuó un disparo, hiriendo al animal que huyó del lugar.

En la zona donde se avistó al oso se localizó un rastro con manchas de sangre, por lo que se avisó al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, que tomó testimonio a los cazadores de los puestos más próximos.

Para intentar esclarecer los hechos se han recogido muestras de sangre del animal herido, que serán remitidas al laboratorio para su análisis genético y poder determinar así si efectivamente corresponden a un oso pardo, señala la Junta.

Para intentar esclarecer los hechos se han recogido muestras de sangre del animal herido

Durante todo este fin de semana se ha mantenido un operativo de rastreo en el que han participado agentes medioambientales, celadores, técnicos y veterinarios de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, personal de la Fundación Patrimonio Natural y la Fundación Oso Pardo, y agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil. En las tareas se ha contado con perros especializados en seguimiento de rastros de animales heridos.

Dada la proximidad del límite territorial con Cantabria, se ha informado del hecho también al Servicio de Conservación de la Naturaleza del Gobierno regional, cuyos agentes han colaborado también en el operativo.

Aunque todo el entorno se ha prospectado de "manera minuciosa", no ha sido posible localizar al animal, que puede haber abandonado la zona. Está previsto mantener la vigilancia en los próximos días, a la espera de los resultados del análisis genético de las muestras remitidas al laboratorio.

Tal y como publica El Diario de Castilla, el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, ha asegurado que tomarán las medidas necesarias para esclarecer los hechos. “En el caso de que se demuestre que se ha disparado a un oso y que ha sido una negligencia, pediremos las responsabilidades que un hecho tan grave requieren”, explicó Palomero.

 

El medio periodístico también subraya que desde la Fundación Oso Pardo llevan años trabajando para que este tipo de incidentes no sucedan. ”Siempre hemos trabajado con los colectivos de cazadores para que asuman que es muy fácil confundir a un oso con un jabalí en una cacería y lo que deben hacer cuando sale uno en un puesto”, señala Palomero.

Disparar a un oso supone un delito penal que puede acabar en la cárcel o con una multa de 5.001 a 200.000 euros.