jueves 9/12/21

Son muchas las incertidumbres cuando va a venir el primer bebé. Incertidumbres, inseguridades y muchas cosas que aprender y, sobre todo, que comprar. Los niños llegan siempre con un pan bajo el brazo, pero es importante que, para ese pan, esté todo listo y, a menudo, especialmente para las parejas primerizas, todo es un mundo por descubrir, desde los diferentes tipos de cunas para bebés hasta la esponja para hacer el baño.

Y es que el mundo bebé es un mundo único, variado y especializado, donde cada vez existe más espacio para objetos dependiendo de la finalidad o el objetivo que se pretende alcanzar con ello o que se adaptan al crecimiento del bebé. Un ejemplo de ello es el carrito, que se va amoldando y acompañándolo, desde que el bebé nace hasta que cumple los dos años y lo abandona por la sillita.

Otro ejemplo claro es la cuna, existiendo distintos tipos, desde la cuna clásica tradicional con barrotes hasta la cuna que se transforma en cama cuando los niños dejan de ser bebés. ¿Cuál será la mejor? Dependerá de múltiples aspectos, pero lo más importante es que sea ergonómica y cómoda para el bebé porque se espera que, al menos, gran parte de la noche la duerma allí, - si bien para muchas parejas la realidad es muy distinta y los bebés duermen más en la cama con ellos que en la cuna que tanta ilusión hizo comprar. Hay que ser optimistas, tener fe y elegir, de todas maneras, la mejor cuna que se pueda, para que, por lo menos, el bebé no tenga una excusa real para no querer dormir solo.

El descanso y el confort del bebé son dos aspectos muy importantes que no han de dejarse al azar. Además, los primeros tiempos dormirán cerca de 15 horas diarias, por lo que, además de cómoda, la cuna tiene que ser segura.

A continuación, recogemos los aspectos claves a tener en cuenta:

    1. Conviene asegurarse de que la cuna cumpla la normativa europea seguridad y está correctamente certificada.
    2. Si tiene algún tipo de pintura o decoración, o si se va a poner a posteriori, debe hacerse con materiales no tóxicos.
    3. Si se elige una cuna clásica, con barrotes, estos deben mantener una separación entre los 4,5 y los 6,6 cm.
    4. Si los padres se decantan por una con ruedas – una buena opción para desplazarla de una habitación a otra - , se tienen que asegurar de que, al menos, dos de ellas, tengan
    5. El somier deberá tener una altura inferior de 60 cm en la posición más baja y, en la más alta, ésta deberá ser de 30 cm.
    6. Entre el colchón y los bordes el hueco que haya a cada lado no puede ser superior a 2 cm.
    7. Se recomienda que la funda del colchón no sea impermeable dado que no permite transpirar.
    8. Se aconseja que las sábanas y demás juego de la cuna se laven con un detergente especial para bebé y sin mezclar con la ropa de los padres.

Y el mejor consejo seguramente responde a cómo dormir al bebé. Existen muchos trucos, pero el más importante es la paciencia.